Archivo - Letrero del Grupo Red Eléctrica de España en su sede de Alcobendas.

La CNMC insta a Red Eléctrica a reforzar la separación de funciones para evitar sobreinversiones

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha instado a Red Eléctrica, la principal filial del grupo Redeia, a fortalecer la separación de sus funciones como transportista único y operador del sistema eléctrico, con el fin de prevenir posibles sobreinversiones. Este organismo regulatorio considera que hay un riesgo inherente debido a la falta de una separación jurídica entre estas dos actividades, a pesar de la existencia de una segregación contable y funcional.

Red Eléctrica, presidida por Beatriz Corredor, desarrolla las actividades reguladas de transporte y operación del sistema eléctrico. Como transportista, es responsable de explotar, mantener y desarrollar las redes de alta tensión. En su papel de operador del sistema, su función principal es garantizar la seguridad del suministro eléctrico y la correcta coordinación del sistema de producción y transporte.

La ausencia de competencia en el transporte eléctrico

Dado que Red Eléctrica es el único transportista del sistema eléctrico, un monopolio natural, no existe riesgo de que pueda tomar decisiones como operador que perjudiquen a otros transportistas. Sin embargo, la CNMC sugiere que podría haber «conflictos entre la operación del sistema y el transporte al estar ambas funciones integradas en la misma sociedad», especialmente en cuestiones relacionadas con la planificación de la red de transporte.

Además, como operador del sistema eléctrico, Red Eléctrica tiene la tarea de definir qué inversiones en redes son necesarias para prevenir posibles apagones en España. La CNMC sostiene que la compañía podría «sobrevalorar las necesidades de infraestructuras» o «priorizar inversiones con mayor expectativa de retribución» al margen de aspectos relacionados con la seguridad del suministro. Este comportamiento podría ser una consecuencia de que Red Eléctrica es una empresa de titularidad privada que tomará decisiones de inversión basadas en criterios de rentabilidad y maximización del beneficio.

El grupo Redeia, del que forma parte Red Eléctrica, tiene un 20% de titularidad pública a través de la SEPI, mientras que el 80% restante cotiza en bolsa. La CNMC argumenta que, debido a esta estructura de propiedad, la mera separación contable y funcional puede conducir a un mayor riesgo de conflictos de interés entre actividades incompatibles.

Recomendaciones adicionales de la CNMC

Además de sus recomendaciones sobre la separación de funciones, la CNMC también aconseja que la retribución variable de los responsables de la Unidad de Operación del Sistema sea independiente de los resultados del grupo. Sugiere que se vincule a objetivos específicos de esta unidad y que se evite su liquidación a través de acciones de la compañía.

También se recomienda que la directora de la Unidad de Operación del Sistema, María Concepción Sánchez Pérez, sea excluida del Comité de Compras del grupo y del Comité de Supervisión del transportista para «eliminar el riesgo de posibles situaciones de conflicto de interés» entre ambas actividades.

La CNMC también defiende la necesidad de reforzar la «separación física» entre los empleados del operador del sistema y los de transporte para «garantizar que no se produzcan traspasos de información comercialmente sensible», especialmente en caso de traslado intragrupo de empleados con acceso previo a este tipo de información. Para ello, recomienda incluir cláusulas de confidencialidad en los contratos de prestación de servicios firmados con terceros.

Finalmente, la CNMC aboga porque la operación del sistema y el transporte no compartan servicios estratégicos como los servicios jurídicos, de regulación y control, destacando la asimetría entre los sectores eléctrico y gasista en cuanto a la exigencia de separación jurídica de la operación y gestión técnica, que solo se prevé para este último.

Por Daniel