Sproutworld, una firma danesa, está cambiando la forma en que pensamos sobre los lápices y el material de oficina. En lugar de regalar productos promocionales que terminan acumulándose en un rincón de la casa hasta que finalmente se desechan, Sproutworld ofrece lápices que se pueden plantar y que brotan flores silvestres y hasta tomates. La idea detrás de estos lápices plantables es reducir la cantidad de desechos plásticos y alentar a las personas a cultivar sus propias plantas.
La idea de los lápices plantables no es nueva, pero fue Michael Stausholm, un empresario danés, quien vio el potencial de esta idea y decidió comercializarla. En 2013, Stausholm se topó con un crowdfunding que buscaba financiación para un lápiz llamado sprout, que se podía plantar después de su uso. Era el proyecto de un grupo de estudiantes de Boston que habían sido encargados de diseñar un producto de oficina sostenible. Viendo el potencial de la idea, Stausholm compró los derechos de los estudiantes y fundó Sproutworld en Dinamarca. Desde entonces, la empresa ha vendido más de 50 millones de lápices plantables en más de 80 países, incluyendo España.
Sproutworld ha demostrado ser un éxito tanto en Europa como en Norteamérica. La sede central de la empresa se encuentra en Dinamarca, pero también tienen una oficina en Boston. La producción de los lápices se realiza localmente, en Polonia y Minnesota. La empresa se enorgullece de su compromiso con la sostenibilidad, asegurando que todas las etapas de la producción son respetuosas con el medio ambiente.
Los lápices plantables de Sproutworld se venden tanto a empresas como a consumidores individuales. Son especialmente populares para eventos como bodas y bautizos, pero el 80% de sus productos se venden a empresas para su uso en marketing y conferencias. Según Stine Mynster, responsable de Sproutworld en España, regalar un lápiz que se puede plantar en una conferencia de negocios es una forma efectiva de comunicar el compromiso de una empresa con la sostenibilidad.
Entre los clientes de Sproutworld se encuentran grandes empresas como Ikea, Disney, Porsche y Coca-Cola. En España, la empresa ha colaborado con el Ayuntamiento de Madrid, proporcionando lápices con semillas de violeta en su interior. Sus productos también están disponibles para los consumidores en Amazon, donde se venden paquetes de lápices con temas específicos, como el paquete de Navidad y la edición de amor.
Además de sus lápices plantables, Sproutworld ha ampliado su gama de productos para incluir maquillaje. Hace tres años, la empresa comenzó a vender delineadores de ojos y de cejas que también se pueden plantar. Según Mynster, la empresa se ha centrado en desarrollar productos de maquillaje sostenibles y de alta calidad. Todos sus productos están hechos con madera de producción sostenible y la empresa se esfuerza por reducir su impacto ambiental en todas las etapas de la producción.
Sproutworld cerró 2023 con una facturación de 6,5 millones de euros y sigue buscando expandirse. La empresa está buscando inversores para su línea de maquillaje y está trabajando en el desarrollo de nuevos productos, como un lápiz de labios y un corrector plantable. Su objetivo es llegar a vender sus productos en Sephora, una de las mayores cadenas de tiendas de cosméticos del mundo.
A pesar de su éxito, Sproutworld ha tenido que luchar contra las imitaciones, especialmente en Asia. Según Mynster, la empresa está constantemente luchando contra los que intentan copiar su idea. Pero a pesar de estos desafíos, la visión de Sproutworld de crear productos sostenibles y respetuosos con el medio ambiente sigue siendo fuerte. Con su enfoque innovador y su compromiso con la sostenibilidad, Sproutworld está redefiniendo el concepto de productos promocionales y demostrando que es posible combinar negocio y sostenibilidad de una manera efectiva y creativa.
