En el curso de las últimas semanas, el precio del aceite de oliva ha estado en un descenso gradual desde el 8 de enero. Esta disminución en los precios en origen del producto, es decir, los costos a los que la industria paga a los agricultores, es un fuerte indicador de una posible bajada en los precios para los consumidores en los meses venideros. Sin embargo, este descenso aún es tímido y es poco probable que contrarreste el incremento de casi el 70% que el aceite de oliva experimentó en los supermercados en 2023.
Desde principios de 2024 hasta ahora, el aceite virgen extra ha visto una reducción de precios del 6,4% en la Llotja de Tortosa, uno de los mercados de referencia para este producto en España. Además, el aceite de oliva virgen (sin el extra) ha tenido una reducción del 8%, y desde el 15 de enero, el aceite de oliva refinado ha disminuido en un 16%. Por otro lado, el aceite de orujo de oliva, que alcanzó su máximo este año el 12 de febrero, ha descendido desde entonces en un 4,5%. En conjunto, los precios de los aceites de oliva se han abaratado en un 8,7% desde principios de 2024.
Francesc Minguell, director gerente de la Cambra de Comerç de Tortosa, atribuye esta tendencia a las lluvias recientes. Explicó que el mercado del aceite, al igual que el de otros productos agrícolas, se basa en predicciones a futuro. Por lo tanto, los precios se fijan en función de la cosecha que se espera en los meses siguientes. Con las lluvias de las últimas semanas, especialmente en Andalucía, la principal productora de aceite de España y Europa, se espera que la próxima campaña sea mucho más abundante que las dos anteriores.
Minguell también señaló que los precios del aceite de oliva habían alcanzado recientemente niveles tan altos que apenas se cerraban operaciones, ya que la industria y los distribuidores optaban por aceites alternativos en lugar de pagar los altos precios del aceite de oliva.
En términos de cuándo esta reducción de precios podría llegar a los consumidores finales, Minguell advirtió que es difícil de prever debido a que la gran distribución suele fijar sus precios a un año vista. Sin embargo, es probable que después del verano, con el inicio de una nueva cosecha de aceitunas, se revisen los precios, probablemente a la baja.
El Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, el órgano responsable de establecer los precios del aceite de oliva, también ha registrado varias semanas de descensos. Las lluvias llegaron en un momento oportuno, justo cuando los árboles estaban saliendo de su parada invernal y reiniciando su período productivo. A partir de mayo, cuando el fruto del olivo comience a consolidarse, se podrá tener una estimación más ajustada de la cosecha 2024-2025, lo que permitirá determinar mejor el equilibrio entre la oferta y la demanda y precisar la estabilización de precios.
