Los jóvenes luchan por una acción contra el cambio climático

El miércoles 3 de abril, un grupo de jóvenes portugueses emitió una declaración resuelta: «No pararemos aquí». Estos jóvenes han llevado a 32 países ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) por su inercia en el frente del cambio climático. Independientemente de la decisión que se tome el martes 9 de abril, estos jóvenes aseguran que su lucha no terminará con esta sentencia.

La lucha de estos jóvenes se ha hecho pública a través de una rueda de prensa virtual, en la que han compartido sus expectativas con respecto al fallo de la corte con sede en Estrasburgo, Francia. Este caso histórico, que incluye la denuncia de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, así como el Reino Unido, Suiza, Noruega, Rusia y Turquía, ha llamado la atención de todo el mundo.

Su demanda se basa en la afirmación de que se han violado varios artículos de la Convención Europea de Derechos Humanos, incluyendo el derecho a la vida y el derecho a no ser torturado. La esperanza de los demandantes, algunos de los cuales son adolescentes, es establecer un precedente que inste a Europa a tomar medidas contra el calentamiento global tanto a nivel nacional como internacional, y a inspirar a más jóvenes a unirse a la causa.

Las resoluciones del TEDH son vinculantes. Por tanto, si se falla a favor de los jóvenes, los países tendrán que reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Es importante destacar que los jóvenes en su denuncia no piden ninguna compensación económica, su único objetivo es la acción contra el cambio climático.

André Oliveira, el segundo más joven del grupo a sus 15 años, ha declarado que no dejarán de luchar para forzar a los gobiernos a proteger su futuro luchando contra el cambio climático. La lucha de Oliveira comenzó después de los devastadores incendios que azotaron Portugal en 2017. Sin embargo, ha afirmado que necesitan «algún tiempo para pensar» para no precipitarse en sus acciones: «No queremos apresurarnos en nada, porque esta ha sido una demanda enorme y queremos hacer una cosa detrás de otra».

Oliveira, junto con su hermana Sofía y Catarina Mota, ha recordado que la situación climática ha empeorado considerablemente desde 2017. Sofía, de 18 años, ha expresado su confianza en que los países demandados «en realidad, no tienen defensa» y espera desesperadamente que el tribunal ordene a los gobiernos europeos a reducir sus emisiones.

El abogado Gerry Liston, miembro de la Global Legal Action Network, ha explicado que existen «muchos escenarios» posibles para la decisión del próximo martes. El tribunal debe considerar si los demandantes son «víctimas» y si hicieron lo correcto al presentar el caso ante la Justicia europea en lugar de a la portuguesa.

Además de este caso, dos demandas más relacionadas con la crisis climática ya han sido presentadas ante el mismo tribunal europeo, aunque de menor magnitud: una contra Suiza, presentada por una asociación de mujeres mayores, y otra contra Francia, impulsada por un parlamentario francés. El TEDH aún no se ha pronunciado sobre estos casos.

Según Liston, es probable que los magistrados se posicionen a favor de los demandantes en al menos uno de los tres casos. «Una victoria en cualquiera de estos tres casos climáticos sobre los que la gran sala se tiene que pronunciar podría ser el mayor avance legal sobre el cambio climático para Europa desde la firma del Acuerdo de París en 2015», aseguró.