Estación de cebo VespAI.

La avispa asiática, conocida como Vespa velutina o «avispa asesina», ha surgido como una amenaza biológica a gran escala para los ecosistemas naturales, especialmente para los polinizadores y las plantas que dependen de ellos. Este insecto voraz, que se alimenta de abejas, ha tenido un impacto devastador en los panales. Sin depredadores, aparte de los humanos, la especie ha proliferado rápidamente en Europa y Asia Oriental. Sin embargo, la solución a este problema podría estar en la inteligencia artificial (IA).

Esta especie invasora ha demostrado ser un desafío para manejar y controlar. Para limitar eficazmente su propagación, las colonias deben ser detectadas y destruidas en las primeras etapas de la curva de invasión. La dependencia actual de las alertas visuales por parte de la ciudadanía ha resultado en una precisión baja.

Afortunadamente, los avances actuales en el aprendizaje profundo ofrecen una posible solución a este problema. Un equipo de científicos de la Universidad de Exeter en el Reino Unido ha desarrollado VespAI, un sistema automatizado para la detección rápida de esta especie. Utilizando IA asistida por hardware y un proceso de entrenamiento personalizado, los científicos han logrado un sistema que detecta avispas asiáticas en tiempo real con una precisión excepcional.

El sistema VespAI no solo detecta a estas avispas, sino que también las atrae a una estación de monitoreo y envía alertas de imágenes asociadas a través de un procesador remoto compacto. Los científicos han demostrado con éxito el funcionamiento de un sistema prototipo en el campo y lo consideran adecuado para implementaciones a gran escala en casos de uso futuros. Según ellos, VespAI tiene el potencial de transformar la forma en que se manejan las avispas invasoras, proporcionando un sólido sistema de alerta temprana para evitar su expansión a nuevas regiones.

Además de su eficacia, el sistema es rentable y versátil, lo que permite su uso por una variedad de usuarios, desde gobiernos hasta apicultores individuales. Thomas O’Shea-Wheller, del Instituto de Medio Ambiente y Sostenibilidad del campus Penryn de Exeter en Cornwall y coautor del estudio, señaló que su objetivo era desarrollar un sistema que fuera de fácil acceso para todos.

El sistema VespAI utiliza un procesador compacto para funcionar y permanece inactivo a menos que sus sensores identifiquen un insecto dentro del rango de tamaño de una velutina. Cuando esto sucede, el algoritmo de IA del sistema se activa y analiza la imagen para determinar si se trata de una avispa asiática o un avispón nativo europeo (Vespa crabro). Si se trata de un ejemplar invasor, el monitor envía una alerta de imagen al usuario, permitiéndole confirmar la identificación.

Hasta ahora, la mayoría de los informes presentados se han referido a especies nativas mal identificadas, lo que ha significado que las agencias responsables han tenido que validar manualmente miles de imágenes cada año. Sin embargo, VespAI proporciona una capacidad de vigilancia atenta, precisa y automatizada para remediar esta situación.

Los autores del estudio destacan que, a diferencia de otros métodos de detección que se basan en trampas que matan a muchos insectos nativos, VespAI no mata a los insectos. En cambio, atrae a los avispones vivos que pueden ser rastreados hasta su nido, lo que se considera el único método eficaz para destruirlos.

En España, también se están explorando métodos para combatir a las velutinas. El más reciente, en Asturias, también aprovecha la inteligencia artificial y utiliza drones para luchar contra esta especie invasora. Este método pionero, desarrollado en colaboración entre Promiel, Serpa y el Centro Tecnológico y Forestal de la Madera (Cetemas), utiliza un modelo predictivo de expansión de la plaga y optimiza la localización aérea de los nidos.

A lo largo de las pruebas, los científicos expusieron a VespAI a velutinas, avispas nativas y una variedad de otros insectos. El sistema demostró su alta precisión al distinguir exitosamente entre todos ellos, incluso cuando estaban presentes en grandes cantidades.

Este año, el equipo planea implementar prototipos adicionales en colaboración con Defra, la Unidad Nacional de Abejas, la Asociación Británica de Apicultores y Vita Bee Health. Según Alistair Christie, que colaboró en la investigación, el dispositivo propuesto «puede resultar una herramienta poderosa en la determinación temprana de la presencia de avispones asiáticos en un área y, por lo tanto, llena un vacío importante».

La velutina se detectó por primera vez en España en 2010, en Navarra. La subespecie que se está expandiendo por la península Ibérica es la Vespa velutina nigrithorax.

Para más información, consulte el informe de referencia: https://www.nature.com/articles/s42003-024-05979-z.

Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es.