El grupo de hackers Jabaroot ha difundido en redes sociales y foros de internet varias presuntas bases de datos con nombres, números de identificación y otra información sensible de miles de integrantes de los servicios de inteligencia interior y de la policía de Marruecos, según informan varios medios del país alauita.
La agrupación presentó la filtración como un «regalo a Europa y en especial a España», después de la entrada ilegal de 80.000 magrebíes y subsaharianos por Ceuta.
Los documentos publicados incluirían el número del documento nacional de identidad, el número de empleado de la Administración Pública y el año de incorporación de cada agente a la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST), encargada de la inteligencia interior, y a la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN), el cuerpo policial marroquí. En conjunto, se habrían revelado datos de 70.000 agentes.
De confirmarse, esta sería una de las mayores fugas de información sufridas por los aparatos de seguridad marroquíes en las últimas décadas. Jabaroot ya había protagonizado otras filtraciones que, según medios del país, han generado numerosos problemas para la autocracia marroquí.
Tras los acontecimientos de Ceuta, el grupo había anunciado que divulgaría estos datos y señaló a Abdellatif Hammouchi, uno de los principales responsables de ambos organismos de seguridad. Los activistas le atribuyen responsabilidad en la crisis migratoria, que consideran planificada por el aparato de seguridad marroquí sin conocimiento del rey Mohamed VI.
La identidad de Jabaroot sigue sin conocerse. En Marruecos, algunas voces responsabilizan a Argelia, rival regional y país con el que mantiene conflictos habituales. El grupo sostiene que numerosos agentes habrían realizado en Europa tareas de espionaje, instalación de dispositivos de escucha o pagos a políticos y empresarios.
Los hackers afirman asimismo disponer de pruebas sobre órdenes remitidas a agentes marroquíes que habrían organizado los sucesos de Ceuta, calificados por España como un «ataque a la integridad territorial y a la soberanía» española.
Jabaroot atribuye la planificación del supuesto «ataque» a Fouad Ali el Himma, uno de los principales asesores del rey, y asegura que Estados Unidos e Israel conocían el plan con anterioridad.
