El año político llega a su conclusión en las Cortes de Castilla y León, con un breve período restante durante esta semana y el próximo lunes y martes en el que se celebrarán comisiones para las comparecencias de los consejeros. Carlos Pollán, presidente de la Cámara y representante del partido Vox, ha dado una evaluación inicial de los eventos del año, concluyendo que está «contento con la labor realizada».
A pesar de que Pollán sostiene que el año «no ha sido mejor ni peor que el anterior», hace hincapié en que se han visto mejoras. En un nivel parlamentario, la situación «se ha tranquilizado y se ha normalizado». Este es un desarrollo positivo, considerando que el clima político en las Cortes ha estado marcado por la fricción entre la oposición, principalmente el PSOE, y los socios de Gobierno.
Un año de desafíos y logros
Este conflicto ha resultado en numerosos enfrentamientos, que han requerido que Pollán haga uso completo de su capacidad para mantener el orden. A pesar de estos desafíos, el presidente de la Cámara ha expresado su satisfacción con el trabajo realizado durante el año. Muestra un aprecio particular por la «tranquilidad de los últimos plenos», señalando que «con tanto periodo electoral, ha sido difícil centrarnos».
Más allá de la dinámica interna de las Cortes, Pollán también menciona el Debate sobre Política General celebrado la semana pasada, el cual considera una prueba de que «hay un gobierno que funciona y está siendo útil». Añade que «estamos a la mitad de la legislatura, quedan dos años para que el pacto entre PP y Vox siga su trayecto y se cumpla».
Además de sus reflexiones sobre el año político, Pollán también informó sobre la reciente salida de UGT, CCOO y PSOE de la Fundación Castilla y León. Expresa su «asombro» por las razones dadas para la salida, citando acusaciones de un uso «partidista» de la institución y el «blanqueamiento de la derecha».
Según Pollán, las razones detrás de estos abandonos radican en el «sectarismo», ya que «la Fundación cumple sus objetivos y sus fines». Refuta las afirmaciones de que tiene planes de eliminar la fiesta de Villalar, indicando que el 20% del presupuesto de la Fundación se destina a colaborar con esta festividad en la localidad vallisoletana.
Juan Zapatero, director general de la Fundación Castilla y León, también intervino en la discusión, explicando que sin la Fundación, las 20.000 personas que asistieron a Villalar el 23 de abril no hubieran tenido el beneficio de «una aportación generosa». La Fundación, sostiene, se encarga de aspectos vitales pero a menudo menospreciados de la festividad, como la logística, la seguridad y la prevención.
Después de la salida de UGT, CCOO y PSOE, Zapatero reconoce que «el Patronato será menos plural, pero seguirá funcionando».
Finalmente, el procurador de Podemos, Pablo Fernández, también ha anunciado su salida de la Fundación. Sin embargo, Pollán señala que Fernández «no llegó a ratificar su condición de patrono», por lo que oficialmente no formaba parte de la Fundación. Aun así, el presidente de la Cámara encuentra curioso que Fernández «se suba al carro de los que se van».
