Las asociaciones de peñas de Ávila han expresado su «auténtica decepción» con el programa de las Fiestas de Verano de la capital abulense, que se llevará a cabo entre el 5 y el 28 de julio. En una declaración conjunta, las peñas sostienen que el programa de este año se reduce a «cuatro actividades», sin la presencia de grupos de renombre ni eventos que atraigan a la comunidad local.
En comparación con el año anterior, cuando la ciudad de Ávila acogió a artistas como La Habitación Roja o Toreros Muertos, este año se ha optado por contratar orquestas como Nexia o la Orquesta Sinfónica Joven de CyL, discotecas móviles y festivales como el Festival Rock Wall Ávila o el Festival Sound Francisco. Las peñas han calificado la oferta de actividades de este año como insuficiente y poco atractiva para la comunidad.
Horarios impuestos y pérdidas incalculables
Además de las críticas al programa de actividades, las peñas de Ávila también han puesto en duda los horarios «impuestos por la organización». Según las peñas, estos horarios se han establecido sin tener en cuenta la opinión de las asociaciones locales. Comparado con el año anterior, el horario de apertura del recinto ferial se ha reducido una hora de domingo a miércoles. Los jueves, el horario puede variar dependiendo del espectáculo programado, pero se prevé limitarlo hasta la 1:00, en comparación con las 3:45 del año 2023. Los viernes y sábados, el recinto cerrará a las 3:30, en lugar de las 4:15 de años anteriores.
Las peñas sostienen que los cambios en el horario pueden provocar «pérdidas incalculables» que no solo afectan a las fiestas de los barrios, sino que pueden tener repercusiones negativas en una serie de eventos importantes para la ciudad. Estos incluyen carreras y marchas solidarias, actividades de Navidad, ofrendas florales y Carnavales, que suelen estar organizados por las peñas.
Las peñas temen especialmente la posible desaparición de las actividades que se realizan en cada barrio, que son financiadas por las asociaciones locales. Estas actividades proporcionan oportunidades para que personas de todas las edades disfruten de conciertos, recinto ferial, orquestas y más.
Las peñas también destacan que según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la edad media de los residentes en Ávila es de 48 años. Además, señalan que la «despoblación de la ciudad es evidente», ya que muchos jóvenes se van a los 18 años en busca de oportunidades educativas y laborales en ciudades que ofrecen, entre otras cosas, un salario digno y una oferta de ocio más variada.
«Para aquellos de nosotros que elegimos quedarnos y luchar para que la ciudad se mueva», ya sea organizando actividades en nuestros propios barrios o participando en las actividades locales, «nos encontramos con numerosos obstáculos impuestos por las autoridades», que parecen estar luchando para que las peñas, las fiestas de los barrios y las Fiestas de Verano de nuestra ciudad desaparezcan», se lamentan las peñas en su declaración.
En este contexto, las peñas de Ávila piden a las autoridades que reconsideren los cambios en el programa y los horarios de las Fiestas de Verano, y que busquen formas de mantener vivas las tradiciones y la cultura de la ciudad. Las peñas defienden que estas actividades son esenciales para promover la salud y el bienestar de la comunidad local, y piden más apoyo y consideración por parte de las autoridades.
Las peñas de Ávila son una parte integral de la comunidad local, y su papel en la organización de eventos y actividades es esencial para mantener la vida y la energía de la ciudad. Su decepción con los cambios en las Fiestas de Verano es un llamado a la acción para garantizar que Ávila siga siendo un lugar atractivo y vibrante para todos los residentes y visitantes.
