El cacao está en crisis y el chocolate puede volverse un lujo. Los precios de estas delicias están alcanzando niveles sin precedentes, una tendencia que no muestra signos de desaceleración. ¿La causa principal? El calentamiento global, que está afectando gravemente a los cultivos africanos, en conjunto con enfermedades del cultivo y otros factores que están creando una tormenta perfecta para su encarecimiento progresivo.
Ghana, que durante mucho tiempo fue el rey indiscutible de la producción de cacao, proporcionando más del 60% del suministro mundial, y su vecino de África Occidental, Costa de Marfil, están experimentando cosechas catastróficas esta temporada. Las expectativas de escasez de cacao en grano – el ingrediente principal del chocolate – han hecho que los precios se disparen, duplicándose solo este año y alcanzando nuevos máximos históricos casi a diario.
Los precios del cacao han crecido exponencialmente en los últimos tiempos. Tomemos como ejemplo su cotización en el mercado de futuros de Londres, un referente en este producto, que el 27 de febrero de 2024 superó las 5.800 libras esterlinas (unos 6.800 euros) por tonelada. Solo el año anterior, estaba por debajo de las 2.000 libras (unos 2.300 euros). No se había registrado una cotización tan alta desde la década de los 70.
Esta ‘tormenta perfecta’ tiene varios culpables. Agricultores, expertos y líderes del sector apuntan a la extracción ilegal de oro, cambio climático, mala gestión del sector y enfermedades que se propagan rápidamente. En Ghana, la junta de comercialización de cacao, Cocobod, estima que 590.000 hectáreas de plantaciones han sido infectadas por el brote hinchado, un virus fatal para los cacaoteros.
La producción de cacao está en declive a largo plazo, según Steve Wateridge, experto en cacao de Tropical Research Services. Y esta situación ha sacudido a los mercados, pudiendo significar el principio del fin de la supremacía del cacao en África Occidental.
Por otro lado, también podría abrir la puerta a productores emergentes, especialmente en América Latina. Los fabricantes de chocolate suelen cubrir sus compras de cacao con meses de antelación, por lo que las desastrosas cosechas en África Occidental no afectarán a los consumidores hasta finales de este año. «El tipo de tableta de chocolate que estamos acostumbrados a comer se va a convertir en un lujo», advierte Tedd George, experto en materias primas africanas de Kleos Advisory.
En el corazón de la región cacaotera de Ghana, en la comunidad de Samreboi, las plantaciones de cacao están cediendo terreno a los mineros del oro, conocidos localmente como galamsey. En solo tres años, el área plantada se ha reducido de 38.000 a 15.400 hectáreas. La extracción ilegal de oro es una amenaza cada vez mayor para el cacao, con los mineros invadiendo las plantaciones y dejando la tierra inutilizable y contaminada con productos químicos tóxicos.
Cocobod no tiene datos actualizados sobre la magnitud de la destrucción, pero un estudio realizado hace cuatro años reveló que se habían perdido 20.000 hectáreas de cacao debido a la galamsey. Varios expertos confirman que la minería se ha expandido rápidamente en los últimos años.
La crisis del cacao es una realidad que afecta tanto a los productores como a los consumidores de uno de los productos más queridos en todo el mundo: el chocolate. Es un problema complejo que requiere soluciones multifacéticas, incluyendo una mayor conciencia sobre el impacto del cambio climático en los cultivos y la necesidad de una gestión más efectiva del sector.
