Terapia Urbana, una pequeña y mediana empresa (PYME) con sede en Sevilla, España, ha estado a la vanguardia de la promoción de la regeneración ambiental en las ciudades a través de sus diseños y modelos patentados de jardines verticales. La empresa, que comenzó cuando el concepto de jardines verticales en edificios era poco común, se ha expandido con éxito y ahora está presente en 25 países en todo el mundo, incluyendo Australia y Canadá.
El equipo de siete profesionales de Terapia Urbana ha estado trabajando en la creación de jardines verticales para edificios tanto en interiores como en exteriores. Entre sus clientes se encuentran gigantes multinacionales como Facebook, Salesforce, Asics, Radisson, Amazon, Porsche y Jaguar Land Rover. También han instalado sus jardines verticales en lugares emblemáticos como el Aeropuerto de Zurich, un tramo de la M-30 de Madrid, el Edificio Tabacalera de Santander y el Hospital Quirón Sagrado Corazón de Sevilla.
Fernando Hidalgo, uno de los cofundadores de Terapia Urbana, detalla que sus diseños se basan en lo que se conoce como sistema constructivo de fachada ventilada, a la que denominan «semihidropónico». Utilizan plantas arbustivas o tapizantes de porte bajo o medio que no pueden tener un sistema radicular muy agresivo. Cada modelo básico tiene una capacidad para albergar entre 36 y 49 plantas procedentes de viveros.
Las plantas se cultivan en un plano delgado de tierra vegetal, y a largo plazo dependen de un aporte de nutrientes adicionales a través de una pequeña dosis de fertilizantes para mantenerse saludables. La gama de plantas que utilizan es amplia, y varía en función de la tipología del proyecto, el clima de la zona y las condiciones de iluminación. Algunas de las especies que pueden incluir son el helecho, romero, tulbaghia, crotón, filodendro y cintas.
La formación de Terapia Urbana comenzó cuando Iván Gaviño y Fernando Hidalgo decidieron fundar un estudio de arquitectura. En 2008, se asociaron con un grupo de profesores de la Universidad de Sevilla que estaban investigando diferentes tipos de cultivos para crear un sistema de jardín vertical.
Terapia Urbana no ha estado exenta de desafíos. El bloqueo judicial y político de Invercaria, una sociedad de financiación de capital riesgo de la Junta de Andalucía, fue un obstáculo importante. A pesar de haber sido seleccionados para recibir apoyo financiero, no recibieron la última parte de la ayuda debido al escándalo que envolvió a Invercaria.
Hoy en día, la empresa se ha expandido internacionalmente, con el Reino Unido siendo el país donde tienen más clientes. Trabajan en estrecha colaboración con la empresa británica Scotscape, que les ha ayudado a comercializar su solución técnica, a estandarizar la producción y a obtener la aceptación de estudios de arquitectura, constructoras y promotoras.
Los jardines verticales creados por Terapia Urbana no solo mejoran estéticamente las ciudades, sino que también tienen un impacto positivo en el medio ambiente y en la calidad de vida de las personas. Estos jardines mejoran la absorción de gases de efecto invernadero, crean zonas verdes que fomentan la biodiversidad y mejoran el paisajismo urbano.
Además, los jardines verticales satisfacen la necesidad biofílica del ser humano de estar en contacto con la naturaleza. Esto se refleja positivamente en los niveles de dopamina, serotonina y oxitocina, y hay expertos que aconsejan ajardinar los lugares de trabajo para mejorar el rendimiento.
Terapia Urbana se centra en desarrollar un número reducido de productos de alta calidad, y prefiere competir en base a la calidad en lugar del precio. La empresa también ofrece consultoría de proyectos, siempre orientada a la integración de la naturaleza desde la innovación.
