Carlos Sainz, en el circuito de Suzuka.

En un impresionante duelo sobre el asfalto de Suzuka, la escudería Red Bull ha demostrado su dominio indiscutible. El protagonismo, este domingo, ha estado en manos de Max Verstappen y Sergio Pérez, quienes han establecido con autoridad su supremacía en la pista. No obstante, el tercer lugar en el podio no estuvo exento de emoción, con un Carlos Sainz luchando ferozmente y estratégicamente contra Norris y Leclerc para asegurarse su lugar.

Desde que Sainz supo que sería sustituido por Lewis Hamilton en Ferrari a partir de 2025, ha pasado de ser un piloto más a convertirse en uno de los más cotizados del mercado. Siendo consciente de ello, Sainz ha reafirmado su potencial en la pista y de manera poética se ha autodefinido: “Disponible estoy y rápido soy”.

Sainz ha mantenido una notable constancia en su rendimiento esta temporada, asegurándose un lugar en el top-3 en las tres carreras que ha disputado hasta ahora. Estos logros incluyen su tercer puesto en Bahrein y Suzuka, y una victoria en Australia. Actualmente, ocupa el cuarto lugar en el campeonato con 55 puntos, a solo cuatro de su compañero Charles Leclerc, a pesar de haberse perdido una carrera en Arabia debido a una apendicitis.

“Tuve una buena carrera y estoy bastante contento porque fue duro con la degradación. Luego vinieron las nubes y la degradación bajó mucho. Pensé que quizás a una parada iba a ser más rápido. Adelantar muchos coches es complicado, sobre todo en Suzuka, tienes que dar en el clavo en esa última chicane para hacer el adelantamiento en la curva 1. Ahí pude hacer mis maniobras, pero costó bastante”, explicó Carlos tras la carrera.

En el tramo final de la carrera, Sainz se encontró en una situación difícil, con Norris y Leclerc por delante y algunas dudas en el muro de Ferrari. Sin embargo, mantuvo la calma y la determinación para remontar hasta el tercer puesto final. “Fue muy complicado adelantar al Mercedes en la segunda tanda. Sabía que necesitaba un delta muy grande para poder acercarme a Lando y a Charles. Al final, lo conseguimos. Éramos rápidos con ese neumático duro, me sentí bien con él para poder empujar”, ha resumido Carlos.

“Segundo era imposible hoy, porque Red Bull era una décima o dos más rápido y se acaba notando. Pero quizás con dos ruedas duras podría haber ido algo más rápido. Lo positivo es que estamos más cerca que el año pasado de Red Bull, incluso en circuitos difíciles para nosotros como Suzuka. Y que tenemos poca degradación, podemos luchar en carrera, podemos brillar, podemos adelantar, tener flexibilidad de estrategia y eso te permite hacer la carrera que hemos hecho aquí”, ha valorado.

Por último, Carlos se ha referido a su futuro. «Puedo tener dos formas de verlo, estar triste por no seguir en Ferrari, que da rabia ahora que estamos haciendo todos un gran trabajo, o pensar que esto me abre puertas y la opción de otro equipo donde luchar por el Mundial como intento aquí. Toca tomar decisiones importantes». Según parece, el futuro de Sainz está en sus manos, y si su rendimiento en la pista es un indicativo, no cabe duda de que seguirá brillando en el mundo de la Fórmula 1.