El Consejo de Administración de Hunosa ha hecho un anuncio significativo que cambiará el liderazgo de la compañía. El lunes, el Consejo nombró a Enrique Fernández como nuevo presidente de la empresa, en base a una propuesta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Hasta ahora, Fernández ha estado ocupando una portavocía en la Comisión de Industria y Turismo del Senado.
Fernández, nacido en San Martín del Rey Aurelio en 1974, es un licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Oviedo, donde también se doctoró con un premio extraordinario. Su carrera académica incluye un periodo como profesor de Economía Financiera en el Departamento de Administración de Empresas entre 1997 y 2011.
Enrique Fernández sustituirá en el cargo al actual presidente de la compañía, Gregorio Rabanal. Rabanal, que ha estado al frente de la empresa desde 2018, regresará a su condición de prejubilado, que precedió a su nombramiento como presidente. Antes de ello, había estado empleado en la compañía.
Precediendo a su rol de senador, Fernández tuvo una carrera política en el Principado de Asturias. Fue consejero de Industria desde 2019 hasta 2023 durante el primer Gobierno de Adrián Barbón. También sirvió como alcalde de San Martín del Rey Aurelio de 2011 a 2019. Durante este tiempo, Fernández mantuvo su compromiso con la academia, trabajando como profesor de Economía Financiera en la Universidad de Oviedo.
La transición de liderazgo en Hunosa ocurre en una etapa crucial para el futuro de la empresa. Entre los planes relevantes está la transformación de la térmica de La Pereda en central de biomasa. Este proyecto, que costará 37 millones de euros, podría también involucrar la quema de otros combustibles en un porcentaje máximo del 25%.
Además, Hunosa tiene en la mira la expansión de nuevas instalaciones de energías renovables. Entre ellas se cuentan dos parques fotovoltaicos, uno de los cuales se planea instalar en la escombrera de Pumardongo, en Mieres.
Más retos urgentes para Hunosa incluyen el aprovechamiento de los antiguos pozos mineros de Carrio y Santiago como centros tecnológicos. Carrio, ubicado en Laviana, se centraría en el sector agroalimentario, mientras que Santiago, en Aller, se convertiría en un centro de datos y supercomputación.
Otro desafío para la compañía es la comercialización de los terrenos industriales que posee en las Cuencas y Siero. Con la llegada de Fernández a la presidencia de Hunosa, se espera que estos proyectos y desafíos sean abordados de manera efectiva, marcando una nueva era para la empresa.
