Edificio del Banco de España, en Madrid.

En el año 2023, las entidades financieras en España recibieron aproximadamente 61.000 solicitudes de las familias españolas que buscaban renegociar las condiciones de sus créditos hipotecarios en base a los dos Códigos de Buenas Prácticas (CBP) negociados con el Gobierno. Sin embargo, solo 7.900 operaciones fueron aprobadas, lo que representa una proporción de una de cada ocho solicitudes. Esto equivale a un importe aproximado de 900 millones de euros, lo que supone que solo el 12% de las solicitudes fueron exitosas.

Además, el 43% de las solicidades, unas 26.230, fueron rechazadas, y otro 45% (aproximadamente 27.500 solicitudes) aún están pendientes de resolución. Estas cifras emergen del Informe de Estabilidad Financiera, presentado por el Banco de España el pasado lunes.

En los últimos dos años en que se han implementado medidas de alivio hipotecario por parte del Gobierno, solo se han aceptado un total de 9.250 solicitudes. Esta cifra se encuentra muy por debajo del millón de beneficiarios potenciales que el Ejecutivo estimó en su día, una cifra que el Banco de España posteriormente redujo a 200.000 hipotecas.

El Informe de Estabilidad Financiera sostiene que «el recurso de los hogares a los programas de Códigos de Buenas Prácticas (CBP) permanece limitado, de forma consistente con los elementos de resiliencia financiera de los hogares».

Ángel Estrada, director general de Estabilidad Financiera, Regulación y Resolución, ha interpretado este fenómeno como una buena noticia, ya que indica que la economía está superando las expectativas. Según Estrada, la prudencia en la concesión de hipotecas en los últimos años y el creciente peso de los créditos a tipo fijo han limitado la necesidad de recurrir a los códigos de buenas prácticas.

El director general también señala que la mayoría de las dificultades en el pago de hipotecas surgen en los primeros cinco años después de su suscripción. Sin embargo, en los últimos años, la mayoría de las hipotecas se han firmado a tipo fijo, lo que ha protegido a sus titulares de la presión de la explosiva subida del euríbor desde finales de 2022.

A pesar de estas observaciones, hay un alto número de solicitudes que son rechazadas, según Estrada, debido al incumplimiento de las condiciones exigibles. Además, hay un número aún mayor de solicitudes pendientes de resolución. Estrada justifica este retraso en la resolución de las solicitudes a la complejidad de verificar las condiciones de elegibilidad que deben cumplir los titulares de las hipotecas que optan a esta vía de renegociación.

No obstante, Estrada añade que las entidades financieras disponen de otros canales de renegociación que ofrecen a sus respectivos clientes. Estas alternativas pueden ser un recurso valioso para aquellos que buscan formas de manejar sus obligaciones hipotecarias en el cambiante panorama financiero de España.

Por Daniel