La subida 'invisible' de los precios de los alimentos: se encarecen hasta un 875% del campo al supermercado

El Observatorio de la Cadena Alimentaria, un órgano adscrito al Ministerio de Agricultura en España, tiene como objetivo principal equilibrar los eslabones que intervienen en el proceso que va desde el campo hasta la mesa de los consumidores. El organismo se reunirá el miércoles 14 de febrero en medio de las protestas de los agricultores españoles.

Los manifestantes denuncian el incumplimiento sistemático de la normativa que regula la cadena alimentaria, que entró en vigor en 2021. Uno de los preceptos de esta normativa es que los productores puedan vender su género sin pérdidas. Sin embargo, según los agricultores, esta norma no se cumple.

La reunión del Observatorio de la Cadena Alimentaria es una reunión ordinaria correspondiente a este semestre, según ha señalado el director general de Alimentación, José Miguel Herrero. En el pleno del Observatorio están representadas varias organizaciones agrarias como Asaja, COAG y UPA, además de las cooperativas agroalimentarias de España.

También forman parte de este organismo la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores y la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB). Otros representantes incluyen la Asociación Nacional de Grandes Empresas de la Distribución (Anged), la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), organizaciones de mayoristas y minoristas de los diferentes subsectores y de las organizaciones de consumidores.

A pesar de las críticas, Herrero insiste en que la ley de la cadena alimentaria está «completa». Asegura que en España hay una «cadena muy competitiva», sin prácticas abusivas de manera generalizada. El director general también recuerda que la ley prevé diferentes herramientas, como las denuncias, para contrarrestar prácticas que contravengan la norma que prohíbe la venta a pérdidas.

Sin embargo, los sindicatos agrarios insisten en que el Ministerio de Agricultura debe establecer los criterios para determinar cuáles son los costes de producción y garantizar que los precios que percibe el agricultor, el precio en origen, sean suficientes para vivir. La Unió de Pagesos (UP), uno de los sindicatos agrarios, pide que la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) actúe con inspecciones de oficio ante situaciones de «precios anormalmente bajos», como es el caso actual del limón.

David Mascort, conseller de Acció Climàtica, también ve algunas lagunas en la ley. Para él, el primer paso para garantizar que un distribuidor no compra un producto por debajo de coste es conocer ese coste. Pone como ejemplo la leche, que se produce en estos momentos a un coste de 0,38 euros el litro, un dato que se conoce en Catalunya gracias a un estudio realizado allí.

Las cooperativas, la industria y la distribución apuntan a la escalada de la inflación alimentaria sin precedentes como una de las causas de la situación actual de los precios. Aseguran que existe una relación directa entre los condicionantes climáticos y los precios. Un ejemplo es el caso del aceite de oliva, cuya producción en España ha estado muy por debajo de las cifras habituales en las últimas dos campañas.

Por Daniel