El IPC chino se desploma casi un 1% en enero

El panorama económico de China ha registrado un hito histórico al sufrir un descenso significativo en su índice de precios al consumidor (IPC), el principal indicador de la inflación. En enero, la cifra cayó un 0,8% interanual, marcando así el cuarto mes consecutivo de descenso. Este fenómeno se traduce en una tendencia deflacionaria, situándose 0,5 puntos por debajo de la marca de diciembre.

Este descenso interanual no es un acontecimiento sin precedentes. De hecho, es la mayor bajada interanual en un solo mes experimentada en China desde septiembre de 2009. Igualmente, esta racha de descensos se posiciona como la más larga desde dicho año, cuando el IPC encadenó tres trimestres consecutivos en cifras negativas. Esta situación ha sorprendido a los analistas, quienes anticipaban una disminución, pero solo de un 0,5%.

El descenso interanual es atribuido por la ONE a una alta base comparativa derivada del hecho de que en 2023 el Año Nuevo Lunar se celebró en enero, mientras que este año tendrá lugar en febrero. Este evento festivo se asocia con una subida intermensual del 0,3% en el IPC, la segunda consecutiva y la mayor desde agosto, según el estadístico de la institución, Dong Lijuan.

Dong también destacó un aumento del 0,3% intermensual y del 0,4% interanual en la inflación subyacente, que excluye de la medición los precios de alimentos y energía debido a su volatilidad.

El descenso interanual del IPC también se atribuye a que fue en enero del año pasado cuando China puso fin a su política de ‘cero covid’. Este cambio generó un aumento de la demanda por parte de los consumidores, que a su vez afectó los precios de los alimentos, con una caída interanual del 5,9%. Según Dong, la bajada de la carne de cerdo (-17,3%), de las verduras (-12,7%) y de la fruta (-9,1%) explica más del 90% de la contracción del IPC con respecto al año pasado.

Los analistas Julian Evans-Pritchard y Zichun Huang de la consultora Capital Economics, anticipan que el IPC volverá a terreno positivo en los próximos meses. Sin embargo, advierten sobre los desequilibrios estructurales entre la oferta y la demanda, que podrían mantener la inflación subyacente apagada en comparación con la norma prepandémica en el futuro próximo.

La ONE también reveló el índice de precios a la producción (IPP), que mide los precios industriales y que registró una caída interanual del 2,5% en enero, marcando el decimosexto mes consecutivo de descensos.

Evans-Pritchard y Huang atribuyen el menor ritmo de descensos intermensuales al aumento de los precios de los metales y al reciente repunte en el gasto en infraestructura. Los expertos predicen que la inflación se mantendrá generalmente baja en 2024, moviéndose en una media de un 0,5%, una predicción muy por debajo de la divulgada por el portal de noticias económicas Yicai, que la situó en un 2,4% tras una ronda de consultas a destacados economistas chinos.

Por Daniel