Un ejemplar de desmán ibérico, especie en peligro de extinción

El desmán ibérico (Galemys pyrenaicus), a pesar de su tamaño diminuto de alrededor de 12 centímetros y escaso peso de 55 gramos, es considerado una de las especies más fascinantes del planeta. Sin embargo, este impresionante ejemplar de la evolución se encuentra en peligro crítico de extinción. Los expertos que han estudiado esta especie advierten que podría desaparecer en un plazo de entre diez y treinta años si no se adoptan medidas urgentes para su protección.

Este micromamífero de hábitos semiacuáticos es endémico de la Península Ibérica. Su población se ha reducido a la mitad norte del territorio, extendiéndose desde el norte de Portugal y el Sistema Central hasta los Pirineos, incluyendo Andorra. Sin embargo, la especie está confinada a siete áreas aisladas, restos de lo que solía ser una distribución continua hace probablemente unos 2.000 años.

El desmán ibérico se enfrenta a una serie de amenazas debido a su baja densidad poblacional, su dependencia de aguas de buena calidad y sus características biológicas peculiares. Estas amenazas incluyen el cambio climático a nivel global y factores locales, como la contaminación, el uso inadecuado del agua y las barreras físicas construidas por el ser humano.

El desmán ibérico está incluido en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. En respuesta a su disminución demográfica, el Grupo de Trabajo del Desmán Ibérico, dependiente del Comité de Flora y Fauna Silvestres, elaboró la Estrategia de Conservación en 2013, que fue aprobada por la Comisión Estatal y la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente.

Este documento identifica y describe las presiones y amenazas que enfrenta el desmán ibérico. La pérdida de hábitat se identifica como una de las principales amenazas, causada por la creación de barreras artificiales, la reducción del caudal de los ríos, el deterioro del lecho fluvial, la contaminación del agua, la pérdida o degradación de la vegetación de ribera y la construcción de infraestructuras.

El cambio climático también tiene un impacto negativo en la especie al reducir el hábitat disponible. «Las sequías, en parte vinculadas a este calentamiento, han afectado de manera muy negativa en el pasado, y es muy posible que se acentúen en el futuro», advierte el documento.

La depredación es otra causa importante del declive de las poblaciones de desmán ibérico. Por un lado, las especies exóticas invasoras como el visón americano (Neovison vison) y el mapache (Procyon lotor) han tenido un impacto significativo. Por otro lado, el calentamiento global podría permitir que nuevos depredadores generalistas colonizen áreas a mayores altitudes, lo que aumentaría la vulnerabilidad de las poblaciones de desmán en las cabeceras de los arroyos de montaña.

La mortalidad accidental también amenaza al desmán ibérico, principalmente debido a las infraestructuras hidráulicas y la pesca ilegal de salmónidos. Las tuberías, tubos y canales instalados en los cursos de agua para la captación de agua o la producción hidroeléctrica, así como prácticas de pesca ilegal como el vertido de lejía y cal viva durante el estiaje, o el uso de artes de pesca como los tresmallos, son responsables de muchas muertes accidentales.

La fragmentación de las poblaciones del desmán ibérico es otro factor que contribuye a su declive. La fragmentación del hábitat dificulta la colonización de nuevas áreas y podría llevar a la extinción local si no se eliminan las amenazas que afectan a estas poblaciones aisladas. Además, propicia la endogamia, otro de los grandes problemas de esta especie.

El desmán ibérico se considera un indicador de la salud de las aguas en las que habita debido a su dieta, compuesta principalmente de larvas acuáticas sensibles a la polución y crustáceos. Por lo tanto, la regresión de la especie en todo el territorio español, con una pérdida del 70% de su territorio desde finales del siglo XX, subraya la crítica situación de la salud de nuestras aguas.

El desmán ibérico, que comparte características morfológicas con varias especies, como el topo, la rata y la musaraña, se distingue especialmente por su trompa muy desarrollada, que utiliza para buscar alimento. Aunque algunos autores sostienen que existen dos subespecies de desmán ibérico, otros cuestionan esta división.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) destaca que la población de desmán ibérico está «severamente fragmentada» y prevé que la disminución de las lluvias debido al cambio climático podría propiciar su extinción en gran parte de la Península Ibérica. Aunque no existen suficientes estudios para estimar el número de ejemplares de desmán ibérico existentes, es indudable que se necesitan medidas urgentes para proteger a esta joya de la evolución.