Josep Pàmies, un curandero conocido por promocionar y vender clorito de sodio (o MMS, un tipo de lejía industrial) como supuesta cura para el cáncer, la malaria y hasta el autismo, ha sido denunciado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por la Asociación El Defensor del Paciente. Los presuntos delitos son contra la salud pública, de frustración de la ejecución/insolvencia punible, estafa y lesiones imprudentes. La conducta de Pàmies ha sido tildada como un ataque a los derechos de los pacientes y ciudadanos en general.
Pàmies y su asociación, la Dolça Revolució, no son ajenos a las denuncias y tribunales. En 2018, la entonces ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, denunció al horticultor ante la Fiscalía por la organización de un congreso en el que se promovía la ‘terapia de la lejía’ (el MMS) como falsa cura para el autismo infantil. En 2020, el Consell de Col·legis de Metges de Catalunya (CCMS) también presentó una denuncia ante el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya acusando al payés de Balaguer de cometer un «delito contra la salud pública» por la promoción de pseudoterapias en pleno estallido de la pandemia de covid-19.
Sin embargo, en ambos casos, los tribunales archivaron las demandas. Según sus propias pesquisas y valoraciones, no se había podido acreditar que Pàmies o su asociación se dedicaran directamente a la venta o fabricación de estos productos tóxicos. Además, no constaba ninguna denuncia directa de pacientes que hubieran sufrido lesiones por consumir estos productos o que hubieran denunciado a los implicados por estafa. La decisión del tribunal fue ampliamente criticada por la comunidad científica y médica, así como por asociaciones de pacientes contra las pseudoterapias, ya que consideraron que daba carta blanca para seguir promocionando estas terapias altamente peligrosas.
Pàmies y la Dolça Revolució acumulan un total de cinco multas por promocionar pseudoterapias. Las primeras, impuestas en 2018, corresponden a 30.000 euros por la venta y promoción de falsas plantas medicinales contra el cáncer o la leucemia; 90.001 euros por la promoción de la llamada ‘terapia de la lejía’ en sus webs; y 600.001 euros más por la celebración de un congreso en octubre de 2018 pseudocientífico sobre «cómo curar el autismo en niños» con métodos como, por ejemplo, tomar diluciones de lejía y aplicar orina en los oídos.
La Conselleria de Salut inició hace dos semanas dos procedimientos sancionadores, con sendas multas de 600.001 euros, contra Pàmies y su asociación, por «promoción, publicidad e información destinada al público sobre el MMS». De todas las multas impuestas hasta la fecha solo se han abonado 15.000 euros que corresponden a la mitad de la primera sanción.
La Asociación El Defensor del Paciente, con el respaldo de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, considera que hay «serio riesgo para la salud de las personas» debido a la conducta de Pàmies y que «podría ser constitutiva de diferentes delitos». La asociación ha decidido poner en conocimiento de la Fiscalía estos hechos y espera que se tome en consideración lo que solicita, entendiendo estos hechos como un ataque a los derechos de los pacientes y ciudadanos en general.
La Asociación El Defensor del Paciente continúa su lucha contra las pseudoterapias y su promoción, buscando garantizar la salud y la seguridad de los pacientes y ciudadanos. La denuncia contra Josep Pàmies es un claro ejemplo de la gravedad de la situación y la necesidad de medidas legales enérgicas para proteger los derechos de los pacientes.
