Niños en una escuela de Barcelona. La franja de entre 10 y 14 años es la que más se está contagiando de tosferina.

Los casos de infecciones respiratorias, tanto víricas como bacterianas, están en aumento entre la población infantil, y la pandemia de SARS-CoV-2 es una de las principales causas. Durante este periodo, las medidas no farmacológicas implementadas para frenar el covid-19, tales como el uso de mascarillas, el distanciamiento social y los confinamientos, han limitado la circulación de otros virus. Ahora, estos virus están regresando con mayor fuerza, causando un aumento en enfermedades como la bronquiolitis y la tosferina.

Un informe reciente de la Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspcat) mostró un aumento significativo en los casos de tosferina, una infección bacteriana del sistema respiratorio. En lo que va del año, se han reportado hasta 7.230 casos, en comparación con los 566 de todo el año 2023. Aunque la mayoría de estos casos son leves, el alto número de infecciones aumenta la posibilidad de casos graves. En Catalunya, un bebé de menos de un año estuvo en una unidad de cuidados intensivos debido a esta enfermedad el mes pasado.

Las infecciones en niños han aumentado tras el covid-19, pero ahora parecen volver a los niveles previos a 2020, según la pediatra inmunóloga Laia Alsina, jefa del Servicio de Alergia e Inmunología Clínica del Hospital Sant Joan de Déu en Esplugues de Llobregat. Según Alsina, los niños suelen experimentar entre 10 y 12 infecciones, principalmente víricas, anuales durante los primeros tres años de vida, lo cual ayuda a «madurar» su sistema inmunitario. Sin embargo, durante la pandemia, la circulación de estos virus se detuvo, lo que llevó a lo que se conoce como «deuda inmunológica».

Además de la tosferina, se están registrando brotes de otras enfermedades, como el sarampión. Catalunya ha registrado dos casos de sarampión este año, los primeros desde la aparición del covid-19. También ha habido brotes de sarampión en Toledo, Alicante y Aragón. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido del «aumento alarmante» de los casos en Europa, especialmente en países como Rumanía.

La inmunóloga del Hospital Clínic en Barcelona, Natalia Egri, explica que antes de la pandemia ya había habido picos de tosferina, el último en 2015. Según Egri, si los calendarios vacunales se cumplen y la gente no deja de vacunarse, no debería haber alarma o un aumento exagerado de casos. Egri insiste en que las vacunas son el método «más eficaz» para prevenir las infecciones.

El jefe de Pediatría del Sant Joan de Déu, Juanjo García, también menciona la «normalización» de las infecciones respiratorias que existían antes de la pandemia. Según él, la mayoría de los brotes de tosferina tienen una gravedad muy baja. Sin embargo, señala que la dosis de recuerdo para la tosferina, que se administra a los seis años, puede no ser suficiente para mantener la «memoria inmunológica» de la persona. Por lo tanto, podría ser necesario administrar refuerzos de la vacuna también en niños mayores.