El 40% de los inmigrantes tramitados en Ceuta solicita asilo y la Policía advierte de posibles casos de fraude

Más de 50 días después de la avalancha que desbordó Ceuta, sigue sin conocerse con precisión cuántos inmigrantes permanecen en la ciudad autónoma. La incertidumbre afecta a policías, medios de comunicación, partidos políticos y al propio Gobierno. Expertos en extranjería sitúan la cifra total en hasta 20.000 personas, mientras que tampoco hay un dato exacto sobre los menores no acompañados.

La falta de un recuento definitivo no impide, sin embargo, avanzar en la tramitación de los expedientes. Agentes de la Policía Nacional desplazados en Ceuta consideran necesario reforzar de forma considerable los recursos destinados a los triajes y a los procedimientos de devolución, asilo y acogida de menores.

Según los datos recabados por agentes desplegados en la ciudad, actualmente se realizan unos 100 triajes diarios. El 60% se orienta a devoluciones y el 40% corresponde a solicitudes de asilo. Si esa proporción se mantiene, se alcanzarían alrededor de 6.000 peticiones de protección internacional.

Entre los solicitantes figuran todos los inmigrantes subsaharianos y cientos de marroquíes que alegan ser homosexuales. Fuentes policiales señalan que el elevado número de estas peticiones despierta sospechas sobre un posible porcentaje de fraude, al considerar que algunas personas podrían estar simulando circunstancias personales para acceder a un procedimiento alternativo.

La estructura permanente para los triajes está integrada por 25 policías. A ellos se han sumado otros 25 agentes de refuerzo, que compaginan esta tarea con la gestión de solicitudes de asilo y la acogida de menores no acompañados. En total trabajan 50 policías, aunque los agentes sobre el terreno denuncian falta de coordinación con las unidades de nueva incorporación.

Fuentes policiales de Ceuta calculan que, si 50 agentes permiten completar 100 triajes al día, serían necesarios 250 efectivos para elevar el ritmo a 500 diarios y desbloquear la situación. Esto supondría incorporar 200 policías más, ocho veces el refuerzo enviado hasta ahora. Advierten de que, como mínimo, se necesitaría ese despliegue para evitar que la tramitación se prolongue durante seis meses, hasta marzo, pese a que Pedro Sánchez fijó diciembre como plazo.

Los agentes cuestionan, al igual que la oposición, que el Ejecutivo reforzara las oficinas consulares con 657 personas para la Ley de nietos y con 550 para la regularización, sin aplicar una medida equivalente en Ceuta. La situación es calificada de «incomprensible» por fuentes policiales.

Los recursos materiales también son limitados. A mediados de la semana pasada, los agentes de Extranjería disponían de 20 ordenadores: ocho pertenecían a la Policía Científica y solo 12 contaban con acceso completo al sistema de Extranjería. Además, había un único escáner de huellas disponible.

En circunstancias ordinarias, entre el 5% y el 10% de los inmigrantes expulsados regresa a Marruecos. Aunque el país vecino ha prometido ahora acogerlos a todos, entre los agentes persiste un elevado recelo.