Vista general del Hemiciclo del Congreso de los Diputados.

El Congreso ha instado al Gobierno español a promover la reducción de vuelos cortos a favor de viajes en tren de menos de 2,5 horas, salvo aquellos que estén conectados con aeropuertos internacionales. Esta Proposición No de Ley (PNL) fue aprobada por la Comisión para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con 19 votos a favor y 17 en contra.

La propuesta original, presentada por el partido Sumar, instaba al Gobierno a elaborar un informe que analizara la reducción de emisiones que resultaría de la disminución de vuelos de corta distancia en favor de alternativas ferroviarias de tres horas. Sin embargo, una enmienda del PSOE convirtió la propuesta inicial en un llamado a reducir los vuelos nacionales en rutas donde existiera una alternativa ferroviaria de 2,5 horas, a excepción de aquellos que conecten con aeropuertos internacionales.

Esta redacción coincide con el acuerdo programático de Gobierno entre PSOE y Sumar. Según este acuerdo, los vuelos entre ciudades españolas como Alicante, Barcelona, Málaga, Sevilla, Valencia y Madrid, que tienen una ruta alternativa en tren de alta velocidad de alrededor de tres horas, serían los más afectados. En otras palabras, cualquier vuelo que pueda ser reemplazado por un tren pasaría por la capital, Madrid, que es el aeropuerto más grande y sirve como enlace en las rutas a otros países.

Sumar defendió que la reducción de vuelos de corta distancia es una medida que se está extendiendo en toda Europa. Países como Austria, Holanda, Bélgica, Suecia y recientemente Francia, han eliminado vuelos que recorren distancias menores a 400 kilómetros o aquellos que tienen una alternativa ferroviaria de 2,5 horas. El partido justifica esta medida por razones climáticas, ya que la aviación es responsable del 5-8% del impacto climático global. Además, la mala calidad del aire agrava las enfermedades que causan la muerte prematura de 25.000 personas en España cada año, según la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Arnau Ramírez, portavoz del PSOE, respaldó la iniciativa argumentando que el transporte aéreo contamina más que el tren. Sin embargo, aseguró que no tomarían ninguna medida que afectara al turismo o a las regiones españolas de Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, que dependen en gran medida del transporte aéreo. Para restringir ciertos vuelos cortos, es imprescindible una red ferroviaria de alta calidad, dijo Ramírez. Añadió que su partido también favorece el desarrollo y explotación de métodos y combustibles que puedan sustituir al queroseno y contaminar menos.

Además de esta medida, la iniciativa aprobada propone analizar la directiva que se está elaborando en la Comisión Europea sobre la fiscalidad de los productos energéticos. Esta directiva incluye un debate sobre el impuesto al queroseno para la aviación. La iniciativa también sugiere analizar las iniciativas europeas referentes a la restricción de los vuelos de jets privados y seguir impulsando la iniciativa ‘Cielo Único Europeo’ como medida para reducir las emisiones de la aviación comercial.

Partido Popular y Vox se opusieron a cualquier prohibición o reducción de vuelos cortos. Guillermo Mariscal, portavoz del Partido Popular, argumentó que la prohibición de vuelos cortos solo reduciría las emisiones nacionales en un 0,06%. Por su parte, Patricia Rueda, de Vox, calificó la iniciativa como otra serie de prohibiciones y aumentos de impuestos que disminuirían la competitividad y aumentarían la pobreza en España.

Por Daniel