La falta de médicos en «el peor verano» llevará a cerrar centros de salud

En la reunión mantenida este miércoles entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas en el marco del Consejo Interterritorial de Salud, se han hecho evidentes las tensiones y acusaciones mutuas respecto a la falta de médicos en Atención Primaria de cara al verano. Los consejeros del PP han acusado a Mónica García, ministra de Sanidad, de no ofrecer soluciones ante este déficit de profesionales. Mónica García, por otro lado, ha destacado que son las regiones las que deben contar con planes de contingencia para estas situaciones.

Las tensiones se han agudizado con la previsión de cierre de centros sanitarios durante la época estival debido a la escasez de personal médico, algo que ambas partes dan por hecho. El consejero de Sanidad de Castilla y León, Alejandro Vázquez, ha subrayado la gravedad de la situación al afirmar: «Va a ser difícil que toda la población española pueda recibir asistencia sanitaria en cualquier lugar del territorio».

El problema estructural y la escasez de personal médico

Mónica García, por su parte, ha insistido en que la situación es el resultado de un «problema estructural» del sistema sanitario, debido a que las plantillas de personal están justas. En este sentido, el consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Marciano Gómez, ha advertido de que el déficit de profesionales pone en riesgo la apertura de 54 centros auxiliares y la cobertura de personal en 70 centros sanitarios de la región en los próximos meses.

Otro desafío que se suma este verano es que los médicos internos residentes (MIR) de último año seguirán todavía en su proceso de formación, pues son los que empezaron en 2020 y tuvieron que hacerlo meses más tarde a causa de la pandemia de Covid-19. Normalmente, en verano las comunidades autónomas podían contratarlos ya como especialistas al haber terminado la residencia, pero este año no existe esta posibilidad.

Al respecto, varias regiones querían abordar este tema con el ministerio, que ya había advertido de que los MIR no pueden estar solos en consulta, es decir, no pueden ser ellos quienes cubran las vacaciones del resto de profesionales, pues según la ministra Mónica García esta situación incumpliría la legislación.

Las resoluciones y las medidas propuestas

En respuesta a estas preocupaciones, se ha acordado que el Ministerio enviará por escrito a las comunidades qué pueden y qué no pueden realizar los residentes en función de la normativa. Se plantearán también iniciativas para paliar la situación, como incentivos económicos por hacer guardias.

Además, se permitirá que los MIR de último año puedan trabajar durante esos meses en otros centros que, aunque no sean donde ejercen habitualmente, tengan unidades docentes que puedan asumir su formación y tengan a su vez mayor necesidad de contar con más personal.

El Ministerio de Sanidad estudiará también la posibilidad de que estos residentes puedan desplazarse a trabajar en otros centros donde no haya unidades docentes, es decir, donde normalmente no haya MIR realizando la residencia porque no hay posibilidad de tutorizarles. En estos casos se buscará también el traslado del médico adjunto para supervisarlos.

En resumen, la situación es de alta tensión y preocupa a gran parte del sistema sanitario español. Las decisiones que se tomen en las próximas semanas serán clave para determinar cómo se desarrollará este verano en términos de atención médica.