Cela y Rodríguez ante la nueva imagen de Molins

Cambio de Guardia en Molins: Llega una Nueva Era de Liderazgo y Prosperidad

El poderoso conglomerado industrial, Molins, recientemente experimentó un importante cambio de liderazgo con el respaldo unánime de sus accionistas. El veterano Julio Rodríguez, quien ha ocupado el cargo de consejero delegado durante los últimos nueve años, ha cedido el testigo a Marcos Cela.

Con una carrera distinguida y años de experiencia en diversas industrias, Cela está preparado para llevar a Molins hacia un futuro auspicioso. Este cambio en la cúpula de la empresa se celebró en Madrid, durante la junta general de la compañía, que se llevó a cabo en un formato mixto, con participación tanto presencial como telemática.

Durante esta junta, los accionistas aprobaron por mayoría las decisiones tomadas por el consejo de administración. Entre estas decisiones se incluye un notable aumento del 35% en el dividendo a cuenta del ejercicio de 2023, una señal clara de la salud financiera de la empresa y su compromiso con sus accionistas.

Un Líder Preparado para los Desafíos del Futuro

La llegada de Cela a la cúspide de Molins coincide con el cambio de imagen de marca de la empresa. Anteriormente conocida como Cementos Molins, la compañía ahora adopta el nombre abreviado de Molins, reflejando su evolución y diversificación.

Marcos Cela, licenciado en dirección de empresas por la Universidad de Barcelona, con un MBA por la escuela de negocios ESADE y un programa de alta dirección PADE por IESE, ha tenido una trayectoria profesional envidiable. Cela comenzó su carrera en Decathlon España y Bic Graphic Europe, antes de unirse a Molins en 2004 como director de finanzas, cargo que ocupó hasta 2014. Desde entonces, ha formado parte del comité ejecutivo de la compañía, siendo responsable de las regiones de Asia, África y Sudamérica.

La junta general de accionistas también aprobó las cuentas anuales del ejercicio 2023, destacando los resultados conseguidos con un beneficio neto de 151 millones de euros, a pesar de un entorno global incierto y de gran complejidad. En la misma reunión, se aprobó el informe que incluye la información no financiera, el importe máximo de la remuneración de los consejeros para el ejercicio 2024, y la política de remuneración de los consejeros para los ejercicios 2025, 2026 y 2027.

Además, los accionistas dieron su visto bueno al pago de un dividendo complementario del ejercicio 2023 de 0,52 euros por acción, elevando el importe total distribuido a 0,92 euros por acción. Esto representa un aumento del 35% respecto al ejercicio anterior y un ‘pay-out’ del 40% (proporción de remuneración a los accionistas del beneficio). Esta retribución complementaria, coherente con la política de retribución al accionista de la empresa, se abonará el 17 de julio.

En el entorno empresarial actual, marcado por la incertidumbre y la complejidad, la capacidad para adaptarse y prosperar es más valiosa que nunca. Con su nuevo liderazgo y una estrategia sólida para el futuro, Molins parece estar en una posición envidiable para hacer precisamente eso. A medida que la compañía avanza hacia su próximo capítulo, los accionistas y observadores de la industria seguramente estarán esperando con interés los desarrollos futuros.

Por Daniel