Dos cachorros de oso polar jugando en la nieve.

El Cambio Climático amenaza a los osos polares: ¿Qué podemos hacer?

La Tierra se está calentando. El cambio climático es una realidad, y es algo que el consenso científico global acepta. Al aumento de las temperaturas amenaza el futuro de muchas especies, y entre las especies más amenazadas del mundo se encuentran los osos polares. Podrían extinguirse si el ser humano no consigue frenar el calentamiento global.

La bahía de Hudson, ubicada en Canadá, se ha calentado más de 1°C en los últimos 30 años. Coincidiendo con este calentamiento, los patrones estacionales han cambiado, con el derretimiento del hielo marino de primavera antes y el congelamiento de otoño más tarde, lo que lleva a un mes más largo de condiciones sin hielo.

Este es el alarmante comienzo de un estudio científico que ha analizado el impacto del cambio climático en los osos polares. La investigación se centró en la bahía de Hudson, donde residen unos 1.700 osos polares, pero es extrapolable al resto de las zonas más meridionales en las que reside esta icónica especie. Su futuro es incierto.

Periodos sin hielo: Un desafío para la supervivencia

Se cree que los osos polares pueden sobrevivir sin problemas a un período sin hielo que dure entre 183 y 218 días. Hasta ahora, el período sin hielo ha pasado de 120 a 150 días desde mediados de los años noventa del siglo pasado.

Los investigadores estimaron que el período sin hielo podría extenderse más allá del límite de 183 días en las áreas occidental y meridional de la bahía de Hudson si el calentamiento global supera los 2,1 y 2,6 grados Celsius, respectivamente.

«Este período prolongado sin hielo representa un desafío significativo para los osos polares, ya que restringe sus oportunidades de cazar focas y su capacidad de acumular el peso corporal necesario para una reproducción exitosa», señalan los autores del estudio. El desafío no solo es para los osos sino también para nosotros, la humanidad, para frenar el calentamiento global.

Durante el invierno, cuando la bahía está cubierta de hielo, los osos polares viven en el hielo marino y cazan focas, su presa preferida. Cuando el hielo se derrite en primavera, salen a la costa y luego ayunan durante el período sin hielo, antes de regresar al hielo marino en otoño.

Durante el deshielo del verano, los osos se ven obligados a permanecer en tierra para esperar el regreso del hielo marino invernal, y pueden perder hasta dos kilogramos al día durante este período de ayuno. El cambio climático provocado por el ser humano ha extendido el período sin hielo en la Bahía de Hudson por un mes en la última década.

¿Es la extinción inevitable para los osos polares?

Con un aumento de temperatura de más de 2,1ºC, los autores sugieren que la duración del período sin hielo en la mayor parte de la bahía de Hudson puede ser más larga que el período máximo de ayuno que pueden sobrevivir los osos polares adultos.

Los investigadores señalan que limitar el calentamiento global a 2°C por encima de los niveles preindustriales (1850-1900) puede evitar que el período sin hielo supere los 183 días tanto en la bahía de Hudson occidental como en la meridional, lo que brinda «cierto optimismo» para la supervivencia de los osos polares adultos.

Las poblaciones de osos en el sur de la Bahía de Hudson, donde el hielo invernal tarda más en regresar, serían las primeras en desaparecer, apunta la autora principal del estudio, Julienne Stroeve, quien aventura que la especie podría extinguirse en esta zona en poco más de veinte años. Pero el colapso llegará también, aunque sea más tarde, a la zona oeste de la bahía si la temperatura sigue aumentando.

Pero las temperaturas globales ya son 1,2°C más altas que en la era preindustrial y el mundo va en camino de alcanzar un calentamiento de 2,9°C para 2100, según las Naciones Unidas. Esto ha alargado los periodos sin hielo en el Ártico, que se calienta más rápidamente que el resto del planeta, afectando directamente a los osos.

Los períodos más prolongados sin hielo en la Bahía de Hudson ya están afectando a la reproducción y al número de osos polares, lo que significa que su extinción a nivel local «puede ser ya inevitable», recoge el estudio.

¿Deberíamos preguntarnos si nuestra falta de acción frente al cambio climático condenará a los osos polares a la extinción? ¿O hay aún tiempo para cambiar el curso y asegurar la supervivencia de esta icónica especie?