Jugadoras del Barça en el último partido contra el Real Madrid.

El pasado encuentro de la junta directiva del Barça evidenció cambios significativos en la estructura organizativa del club. El más notable fue la renuncia de Eduard Romeu al cargo de vicepresidente económico del club. Aunque Romeu citó razones profesionales para su dimisión, seguirá vinculado a la entidad a través de la fundación. Sin embargo, el tema de mayor interés durante la reunión fue el fútbol femenino y su desempeño en la liga española y una posible participación en una futura liga europea.

El Barça femenino ha demostrado su dominio en la Liga F con 16 victorias consecutivas sobre el Real Madrid, habiendo anotado 64 goles y concedido solo 7. A pesar de su hegemonía, el club tiene inquietudes sobre la falta de competitividad en la liga española, que aún no ha conseguido evolucionar a pesar de las promesas de inversión.

La presidenta de la Liga F, Beatriz Álvarez, escuchó directamente a las capitanas y otras futbolistas del Barça expresar su descontento con la falta de progreso en la liga. A pesar de las promesas de principios de temporada, no se han realizado avances significativos. Los partidos aún se juegan en ciudades deportivas en lugar de estadios, y no ha habido suficiente inversión económica ni medidas de ámbito social y laboral.

El Barça continúa liderando la Liga F con 12 puntos de diferencia sobre el Real Madrid, con nueve jornadas por jugar. Sin embargo, el temor del club es la anunciada partida del entrenador Jonatan Giráldez a Estados Unidos con una oferta que el Barça no puede igualar. Además, varias jugadoras claves, como la capitana Alexia Putellas y Mariona Caldentey, aún no han renovado sus contratos.

Las jugadoras del Barça están indecisas debido a la enorme discrepancia entre la propuesta del club, limitada por el margen salarial impuesto por la Liga de Fútbol Profesional, y las ofertas que reciben del extranjero. Los clubes de Estados Unidos e Inglaterra, con su poderío económico, son una competencia imbatible para el Barça. La Premier League, por ejemplo, proporcionó 50 millones a los clubes para invertir en el fútbol femenino.

En vista de la posible salida de varias jugadoras en busca de nuevos desafíos, el Barça está explorando la creación de una liga europea. Este nuevo torneo permitiría a los equipos competir con rivales del mismo nivel, generando más emoción y atractivo. Este proyecto ya se había considerado en el marco de la Superliga masculina, pero fue rechazado por la UEFA. Sin embargo, un campeonato con los principales clubes femeninos, con ingresos garantizados y un panel de patrocinadores, podría ser una solución a los desafíos actuales del fútbol femenino en España.