Míchel, el técnico del Girona, en un entrenamiento en La Vinya, la ciudad deportiva del club.

Girona busca hacer historia con una victoria sobre el Barça

El entrenador del Girona, Míchel, ha compartido un ambicioso mensaje antes del partido contra el Barça: «Queremos seguir haciendo historia. Si vamos a la Champions ganando mañana al Barça, será un día histórico para la provincia. ¡Lo recordaremos siempre!». Con estas palabras, Míchel ha dejado clara la importancia del partido para su equipo y la provincia de Girona.

Este enfrentamiento no solo podría definir el segundo lugar en la clasificación – los azulgranas tienen dos puntos de ventaja – sino que también podría determinar quién es el mejor equipo de Catalunya esta temporada. El ganador, por lo tanto, sería el segundo mejor de la Liga tras el Madrid, que podría proclamarse campeón este sábado.

«El Barça es demasiado favorito, tenemos que hacer un partidazo para minimizar al máximo su potencia», ha admitido Míchel. El técnico del Girona cree que el equipo de Xavi ya estaba en alerta en Montjuïc cuando perdió en el encuentro de la primera vuelta (2-4).

En cuanto a las virtudes del rival, Míchel ha destacado que «El Barça es el equipo con más posesión de la Liga», es el que da más pases en zona 3, en el último tercio del campo, junto al Madrid y es el segundo en conducción de pelota. En este sentido, ha instado a sus jugadores a que «no se pasen la pelota por pasar porque es una manera mentirosa de jugar».

El deseo de Míchel es que cada pase de su equipo tenga intención y haga «daño» a la estructura defensiva del Barça. En sus palabras, el Girona «no juega por ser el primer equipo de Catalunya, sino por ser matemáticamente de Champions«, circunstancia que podría producirse esta misma noche del viernes si el Athletic cae en Getafe.

Míchel también ha hablado de los objetivos del Girona más allá de la segunda plaza: «El otro objetivo, más que la segunda plaza, es el reconocimiento mundial de nuestra idea, de nuestro proyecto y de nuestro club, que sigue teniendo la idea de crecer». Sin embargo, el equipo no podrá contar con Stuani, que no está en buenas condiciones tras jugar contra el Atlético, ni John Solís, que se perderá la temporada por lesión muscular, ni Pablo Torre por la ‘cláusula del miedo’, que le impuso el Barça.

Durante la charla previa que ha tenido con su plantilla antes del último entrenamiento, el técnico ha sido rotundo y ha establecido una serie de mini objetivos a sus jugadores: «Estamos a dos goles de ser los máximos realizadores de la Liga», ha dicho Míchel. «Tenemos a Dovbyk como Pichichi. Si él lo consigue es también un reconocimiento colectivo».

Pero hay un objetivo que sobresale por encima de todo, uno que es innegociable para el entrenador del Girona: jugar bien. Míchel ha declarado: «No me gustó cómo jugamos en Las Palmas. Queremos jugar bien y sentirnos importantes para estar en el mapa mundial de la gente gracias a nuestra manera de jugar». Además, ha recordado a su equipo que «no hemos ganado nunca al Barça en Montilivi ni tampoco le hemos metido un gol aquí.

Para finalizar, Míchel ha compartido un mensaje no solo futbolístico, sino también inspiracional: “Queremos ser un equipo protagonista en esta Liga donde el Madrid solo ha perdido un partido. Le he dicho a los jugadores que el legado que podemos dejar es que esta Liga sea del Madrid y la Liga del Girona porque todos nos recuerden a nosotros por el juego tan bueno que hicimos».