“La escalada es un viaje para conocerte a ti mismo”

La escalada puede parecer un deporte de riesgo para algunos, pero para los entusiastas y profesionales, es una forma de arte y una experiencia profundamente personal. Uno de estos profesionales es un escalador de renombre mundial, que ha dedicado su carrera a abrir nuevas rutas de alta dificultad y explorar la belleza inherente del deporte.

«La escalada es un deporte, pero es también como el arte en ese proceso de identificar una línea. Antes era solo una piedra, pero cuando tú descifras un camino por esa piedra se convierte en una escultura interactiva,» afirma. La interacción con la roca, la búsqueda de la forma más espectacular de escalar, son elementos que vinculan la escalada con el arte.

Una de sus especialidades es el psicobloc (escalada sin cuerda sobre agua), una modalidad que le fue presentada por Miquel Riera, un escalador pionero en este tipo de escalada. La introducción al psicobloc fue una revelación para él, y una que le permitió unificar sus dos mundos, la montaña y el mar.

«Para mí es la forma más espectacular y más pura de la escalada, porque es completamente libre. Lo veo como el lado más poético de la escalada, porque no hay esquemas y estoy fluyendo», explica.

Por supuesto, el psicobloc no está exento de riesgos. La escalada sin cuerda sobre agua puede resultar peligrosa si no se toman las precauciones adecuadas. Sin embargo, hay una metodología para gestionar esos momentos de miedo, asegura. Se deben tomar en cuenta las medidas de seguridad, estudiar la caída, asegurarse de que hay agua profunda, y planificar cómo salir del agua después de la caída.

A lo largo de su carrera, ha experimentado varios momentos de riesgo y caídas extremas. Pero en lugar de disuadirle, estas experiencias han reforzado su enfoque cauteloso y metódico hacia la escalada. «Sí, hay momentos de riesgo, pero son riesgos calculados», afirma.

Pero no solo se trata de los riesgos físicos. La escalada también puede ser un desafío emocional. En un caso, se dedicó durante tres meses a una ruta particularmente difícil, sufriendo 15 caídas en el último movimiento. «Son momentos muy difíciles de enfrentar el fracaso y sentir que no lo vas a superar. Te enfrenta a ti mismo y a tu ego. Uno de los grandes aprendizajes es ese: a veces para lograr algo tienes que soltar el ego», dice.

La escalada también ha influido en su vida fuera de las montañas y acantilados. Como empresario, ha fundado Sharma Climbing, una empresa que refleja la esencia de la escalada: salir de la zona de confort y abrirse a las posibilidades.

«Fundar una empresa como Sharma Climbing que abarca un proyecto como este sigue estando muy conectado a esa esencia de la escalada que es abrir un camino desconocido», concluye.

En resumen, la escalada es más que solo un deporte para este profesional. Es una forma de arte, una experiencia personal, y una filosofía que ha modelado su enfoque de la vida y el negocio. Y aunque la escalada puede implicar riesgos, con la preparación adecuada, la metodología correcta, y la voluntad de enfrentar y superar los miedos, puede ser una experiencia profundamente gratificante y enriquecedora.