Condenados el actual alcalde de Hoyocasero y su predecesor y padre por levantar una vivienda bajo una licencia para caseta

Alcalde y Exalcalde de Hoyocasero Condenados por Construir una Vivienda Ilegalmente

La Audiencia Provincial de Ávila ha dictado una sentencia condenatoria contra el alcalde de Hoyocasero, Iván Picos, quien ha sido sentenciado a un año de prisión por construir una vivienda en un terreno de su propiedad. Curiosamente, la licencia de obra que permitió la construcción fue concedida por su padre, Alejandro Picos, el exalcalde del mismo municipio, que ahora enfrenta una condena de año y medio de prisión.

El caso tuvo su origen en 2018, cuando un vecino del municipio de Ávila presentó una querella. Esta es la segunda vez que la causa llegaba a juicio. En su primera aparición en los tribunales en 2022, los dos acusados resultaron absueltos. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anuló esta sentencia y ordenó un nuevo juicio, que tuvo lugar la semana pasada.

El Papel del Padre y el Hijo en la Construcción Ilegal

Según el veredicto de la Audiencia de Ávila, en agosto de 2017, Alejandro Picos, siendo alcalde de Hoyocasero, otorgó a su hijo una licencia de obra menor para expandir una pequeña caseta de aperos. Sin embargo, en lugar de realizar la obra autorizada, Iván Picos procedió a construir una nueva edificación destinada a uso residencial. La corte señaló que esta construcción era ilegal, ya que el terreno estaba clasificado como suelo rústico común y no permitía el uso residencial.

La construcción no solo se levantó en una ubicación diferente a la de la pequeña caseta original, sino que también contaba con características tales como azulejos, chimenea y preinstalaciones que sugieren que estaba destinada a ser una vivienda. Este tipo de construcción está prohibido en suelo rústico común.

Tras el inicio de las obras, una denuncia anónima alertó a las autoridades del Ayuntamiento de Hoyocasero sobre la construcción de la vivienda sin las debidas autorizaciones administrativas. La denuncia solicitaba la paralización de las obras y la restauración de la legalidad.

En respuesta a la denuncia, el exalcalde, que estaba al tanto de la construcción y de los permisos que su hijo tenía, optó por no realizar una inspección o solicitar al arquitecto municipal que lo hiciera. En lugar de ello, respondió a la denuncia asegurando que la documentación necesaria estaba disponible en el Ayuntamiento e informó a los concejales que la construcción se estaba realizando bajo licencia, lo cual era «incierto», según la sentencia.

Durante el juicio, las defensas de ambos acusados afirmaron que la construcción estaba amparada por la licencia de obras. Sin embargo, la sentencia hace referencia a un informe de la Guardia Civil en el que se describe cómo se habían cubierto todos los registros de luz con yeso blanco y se había esparcido paja sobre el suelo interior para hacer parecer que la construcción estaba destinada a uso ganadero.

Como resultado de estos hallazgos, la Audiencia de Ávila condenó a Iván Picos, el actual alcalde, a un año de prisión y a pagar una multa de 2.160 euros por un delito contra la ordenación del territorio. También se le inhabilitó para trabajar en cualquier profesión u oficio relacionados con la promoción y construcción de inmuebles durante un año. Además, se le ordenó demoler la construcción y restaurar el terreno a su estado original.

Por su parte, Alejandro Picos, el exalcalde, fue condenado por un delito de prevaricación urbanística a nueve años de inhabilitación especial para cualquier empleo o cargo público, así como para el ejercicio del derecho al sufragio pasivo. También fue sentenciado a un año y seis meses de prisión y a pagar una multa de 2.160 euros.