En un perturbador incidente, dos chicas menores de edad se han convertido en las protagonistas de un incendio intencionado en una residencia para mujeres en riesgo de exclusión social en Hortaleza. Las menores, que habían estado previamente en el centro de acogida de Hortaleza, habían llevado a cabo un acto similar en el pasado. Los informes indican que el incendio fue planeado y ejecutado durante la noche, cuando al menos 50 personas, la mayoría de ellas jóvenes y adolescentes, estaban en el interior de la residencia.
La policía municipal recibió un aviso a las 23.30 horas del sábado sobre el incendio en la Residencia Maternal Norte, un centro dependiente de la Agencia Madrileña de Atención Social, diseñado para acoger a mujeres maltratadas y a sus hijos. Las autoridades desplegaron un gran número de efectivos, incluyendo Bomberos del Ayuntamiento y personal del Samur, entre otros servicios de emergencias.
A su llegada, descubrieron a unas 50 personas, entre mujeres y menores, fuera del edificio, aparentemente en buen estado. Los expertos en control de incendios lograron sofocar las llamas, que se habían originado en la primera planta de la residencia, donde viven nueve residentes. Durante la intervención, los bomberos tuvieron que forzar varias puertas para llegar hasta el epicentro del incendio, lo que sugiere que las autoras del incendio habían bloqueado las puertas para causar aún más daño.
Una vez ventilado y estabilizado el edificio, los agentes se trasladaron a la primera planta y, más concretamente, al ala derecha, donde la mayoría del espacio estaba afectado por las llamas y el humo. Una de las habitaciones de la segunda planta, donde supuestamente se había vertido material inflamable para acelerar el fuego, estaba totalmente carbonizada. Los dos cuartos vecinos también eran focos del siniestro; de hecho, se podían ver círculos quemados sobre las camas y sus colchas, que son los puntos donde se había iniciado el incendio. El escenario indicaba que el incendio podría haber tenido consecuencias mortales.
Los agentes de policía llamaron a la subdirectora y al gerente del centro, quienes se personaron allí. Además, dos educadoras declararon que estaban viendo la televisión en una sala con ocho internas, todas procedentes del centro de primera acogida de menas de Hortaleza, cuando dos de ellas salieron de la estancia alegando que debían hablar de un asunto entre ellas. Instantes después, se desató el incendio. Ahora, se investiga la posible autoría de las dos adolescentes en el suceso, que ya habían protagonizado un incidente similar en el centro de Hortaleza. La planta afectada ha quedado precintada.
Este suceso, que ha sacudido a la comunidad, pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las autoridades en la gestión de menores en riesgo y la necesidad de procedimientos de seguridad más rigurosos en los centros de acogida. La residencia Maternal Norte, que se ha convertido en un punto de atención, tendrá que lidiar con las repercusiones de este incendio en los próximos días. Mientras tanto, las dos menores sospechosas de haber causado el incendio enfrentan la posibilidad de ser procesadas por sus acciones, lo que podría tener graves consecuencias para su futuro.
