El caso de abandono de menores que se nos presenta es un cruel recordatorio de la realidad de que los hijos no pueden elegir a los padres. En este caso, tres niños, todos menores y de muy corta edad, han sido dejados a su merced, en un infierno de adicciones al alcohol y las drogas. Afortunadamente, la pronta intervención del Cuerpo de agentes tutores de la Policía Municipal ha salvado a los niños y podría abrirles una puerta a un futuro mucho mejor.
El pasado 6 de mayo, los agentes de la Comisaría Integral del Distrito de Puente de Vallecas recibieron el aviso de la directora de un colegio de la zona. Las palabras que salieron de su boca resonaron con un eco escalofriante: «Tenemos a dos alumnas, hermanas de 7 y 9 años, a las que desde hace tiempo que trae una amiga de la madre, en vez de ser ella la que se encargue». La mujer que las llevaba a clase afirmaba ser una amiga de la madre de las niñas y proporcionó su dirección a los agentes.
Los agentes acudieron a la vivienda indicada y se encontraron con la mujer. Les confirmó que era amiga de la madre de las niñas, pero que esta estaba siempre borracha y desconocía su paradero en ese momento. Reveló algo aún más inquietante: «Esta mañana ha venido y se ha llevado el médico al hijo pequeño, un bebé de apenas 1 año de edad». Hasta ese momento, los agentes tutores desconocían la existencia de un tercer hijo.
La mujer que cuidaba a los niños les informó que estaba haciendo cargo de los tres desde el 1 de mayo, tanto en el día a día como para llevar a las dos mayores al colegio, en su propia casa. Este detalle marcó un cambio en la dirección de la investigación.
La madre de los niños solía frecuentar un pequeño parque infantil cercano, en la confluencia de la calle de la Imagen con la del Doctor Bellido, en el barrio de San Diego. Los agentes se dirigieron allí e inmediatamente localizaron a la mujer. Estaba sentada en un banco, desaliñada, y con un fuerte olor a alcohol. Confesó que estaba viviendo en la calle y que había dejado a sus hijas a cargo de una amiga. También mencionó la existencia de un bebé de un año.
La tercera mujer en esta historia fue localizada en un banco con un hombre que resultó ser el padre del bebé, que estaba en un carrito para niños. Los agentes hablaron con él y descubrieron que estaba en una situación similar a la de la madre de los niños: también estaba viviendo en la calle y admitió no estar cuidando del niño.
Durante un cacheo, los agentes descubrieron que el hombre portaba una pipa para fumar drogas, como crack y heroína, evidenciando que era un consumidor habitual de estupefacientes. También olía fuertemente a alcohol.
Ante esta situación, los agentes procedieron a la detención de los padres. Fuentes policiales detallaron que la hija mayor lleva el apellido de otro hombre además del de la madre; la mediana lleva ambos apellidos de la madre, mientras que el más pequeño lleva los de ambos. La madre, Mariela, es ecuatoriana de 30 años, y el padre, Sergio, tiene 42 años y es de Paraguay.
Los agentes tutores de Puente de Vallecas ya tenían un expediente abierto desde mayo de 2023 sobre desprotección de menores referente a esta pareja. Aparentemente, no habían aprendido nada.
Las víctimas han sido trasladadas a un centro de primera acogida, mientras un juzgado determina cuál será su destino. Probablemente, será con una familia que pueda proporcionarles la vida digna que se merecen.
Este caso de abandono de menores no es un caso aislado. Un caso similar tuvo lugar el pasado 16 de abril, también en Puente de Vallecas. Dos hermanos, de 3 y 4 años, fueron rescatados por la Policía Nacional. Estaban en riesgo de caer desde la segunda planta de su casa. Los padres habían dejado a los niños al cuidado de un tío mientras ellos iban a trabajar.
Agentes de la Unidad de Caballería que pasaban por la zona vieron a los dos niños en el balcón. La persona encargada de su custodia había abandonado el piso para comprar un coche. Era un nigeriano de 40 años, que fue detenido.
