El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, ha adoptado una postura cautelosa en cuanto a la posible fusión entre el BBVA y el Banco Sabadell, dos gigantes bancarios de España. En declaraciones a la prensa, Mazón ha afirmado que no poseía «referencias» en relación a los contactos entre las dos entidades financieras, y ha instado a la prudencia ante tal noticia.
Mazón ha declarado: «No puedo ofrecer mucha valoración porque no tengo ninguna referencia sobre esta cuestión«. En una ligera nota de humor, el presidente de la Generalitat ha añadido que si la fusión ocurre, se ofrece la sede de la nueva entidad para ser en Alicante. Sin embargo, ha subrayado la necesidad de respetar las operaciones de ‘corporate finance’ de tal envergadura.
Mazón ha enfatizado que no tiene «ninguna referencia, ni siquiera del Banco Sabadell» y que, por tanto, «quiero ser cauteloso con noticias de este tipo«. La prudencia, señala Mazón, es esencial en este tipo de situaciones, especialmente dada la historia de rumores de fusiones con otras entidades que finalmente no se materializaron.
BBVA ha confirmado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que su presidente, Carlos Torres, ha contactado con el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, para «explorar una posible fusión» entre ambas entidades. El banco ha asegurado además que ha nombrado asesores para tal efecto.
«En relación con las noticias aparecidas en prensa hoy, BBVA confirma que ha trasladado al presidente del consejo de administración de Banco de Sabadell el interés del consejo de administración de BBVA en iniciar negociaciones para explorar una posible fusión entre ambas entidades”, señala la comunicación al regulador.
A finales de 2020, ambas entidades rompieron las negociaciones que habían iniciado anteriormente para una posible fusión. Aunque el BBVA, originario del País Vasco, decidió no ofrecer explicaciones en su comunicado a la CNMV, el Banco Sabadell, con sede en Alicante, afirmó entonces que la operación no había salido adelante «al no haber alcanzado las partes un acuerdo sobre la eventual ecuación de canje de las acciones de ambas entidades». El reparto de poder y Garanti, la filial turca del BBVA, fueron dos de los elementos de fricción.
La posibilidad de una fusión entre el BBVA y el Banco Sabadell, si se materializa, podría tener un impacto significativo en el panorama bancario español, y posiblemente incluso en el panorama bancario europeo. Sin embargo, como señala Carlos Mazón, es esencial proceder con prudencia y respeto, dada la magnitud de la posible operación. Con la incertidumbre que rodea a la posible fusión, todas las partes interesadas y el público en general estarán sin duda atentos a cualquier desarrollo futuro en esta historia.
