La Masia: La forja de Lamine Yamal, la nueva joya del fútbol
En el mundo del fútbol, hay muchos actores que participan en la formación de un jugador de élite. Sin embargo, en el caso de la joven promesa del FC Barcelona, Lamine Yamal, hay dos nombres que destacan: Jordi Roura y Aureli Altimira. Ambos fueron despedidos del club catalán poco después de la llegada de Joan Laporta a la presidencia, pero su legado sigue vivo en las jóvenes estrellas que ayudaron a formar.
La misión de Roura y Altimira
Roura y Altimira tenían una misión compleja y delicada, pero vital para el futuro del Barça: supervisar y dar el visto bueno a la incorporación de niños, auténticos niños de 6 años, a la disciplina del Barça. Sus observaciones y decisiones han sido cruciales para la formación de jóvenes talentos como Ansu Fati, Lamine Yamal, Gavi y Cubarsi. En palabras de Roura, «a esa edad no ves nada. Intuyes, tal vez adivinas, pero ver, ver, no ves nada».
Uno de los desafíos más grandes para ellos era identificar el talento en los partidos de ‘fútbol 7’, donde los niños de 6 años de toda Cataluña compiten. Aquí es donde vieron por primera vez a Yamal, un niño que, a pesar de correr con los pies hacia adentro y cuyas rodillas chocaban entre sí, mostraba un talento innato con el balón en los pies.
Pura intuición, no más
La labor de Roura y Altimira iba más allá de simplemente observar a los niños jugar. Tenían que tomar decisiones que podrían catapultar o hundir la carrera de un joven jugador. En el caso de Yamal, decidieron que debía estar en la selección de niños, a pesar de que no parecía un prodigio en un primer momento.
La recomendación de Isidre Gil, uno de los mejores ‘scouting’ del Barça, fue decisiva para que Yamal llegara a las puertas de La Masia, el centro de formación del club, donde compitió en el ‘fútbol 7’. Según
