El mayor depósito de tierras raras de Europa descubierto en Noruega: un impulso para la transición energética
La transición energética en Europa ha recibido un importante impulso. Un grupo minero noruego, Rare Earths Norway, ha anunciado el descubrimiento de un yacimiento de tierras raras en el sureste del país, que se considera «el mayor depósito de Europa» de estos minerales fundamentales para la transición ecológica.
Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos, conocidos por sus propiedades únicas, que son esenciales para la fabricación de una variedad de tecnologías modernas, como los coches eléctricos, las turbinas eólicas, los teléfonos inteligentes y los televisores de alta definición.
Según Rare Earths Norway, el yacimiento de Fensfeltet contiene 8,8 millones de toneladas de estos recursos, lo que supera con creces las estimaciones de entre 1 y 2 millones de toneladas de materias primas que se creía que contenía el depósito de Kiruna en Suecia, que hasta ahora se consideraba el mayor de Europa.
Un cambio en la dependencia de las importaciones de China
Hasta ahora, la Unión Europea ha dependido en gran medida de las importaciones chinas para abastecerse de tierras raras. De hecho, se estima que un 98% de las tierras raras utilizadas en la UE son importadas de China.
Este descubrimiento puede cambiar el panorama. Según algunas fuentes, el volumen total de mineral que contiene el nuevo depósito podría satisfacer por sí solo el 10% de la demanda de tierras raras en la Unión Europea.
El hallazgo es especialmente relevante en el contexto de la transición energética y la transición ecológica. Estas tierras raras son fundamentales para la fabricación de imanes utilizados en los autos eléctricos y las turbinas eólicas, tecnologías clave para el cambio hacia una economía más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Inicio de la extracción previsto para 2030
El proceso de extracción del yacimiento de Fensfeltet podría comenzar en 2030 e implica una inversión de 10.000 millones de coronas noruegas (867 millones de euros) en la primera fase, según estimaciones de Rare Earths Norway.
Este descubrimiento ofrece una oportunidad para la Unión Europea de reducir su dependencia de las importaciones de estas materias primas y de avanzar en su objetivo de transición hacia una economía más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Cabe destacar que, aunque Noruega no forma parte de la Unión Europea, mantiene estrechos lazos con el bloque. La Unión Europea se ha fijado como prioridad reducir la dependencia de las importaciones de estas materias primas, especialmente después de que la guerra en Ucrania pusiera de manifiesto su fuerte dependencia energética de Rusia.
Hasta ahora, no hay ningún proyecto de extracción de tierras raras en el continente europeo. Sin embargo, el descubrimiento en Noruega podría ser un paso significativo en la dirección correcta para el bloque europeo.
Este descubrimiento no solo es relevante para la Unión Europea, sino también para el mundo en general, ya que pone de manifiesto la necesidad y la posibilidad de diversificar las fuentes de suministro de tierras raras, un elemento clave para la transición hacia una economía más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Por último, este descubrimiento también pone de manifiesto la importancia de la investigación y exploración minera, así como de la inversión en nuevas tecnologías y en la transición hacia una economía más sostenible.
Para más información, pueden ponerse en contacto con la sección de Medio Ambiente en crisisclimatica@prensaiberica.es.
