Detalle de una mosca común.

El fascinante mundo de la biodiversidad siempre tiene algo nuevo y sorprendente que revelar. A pesar de los avances en la ciencia y la tecnología, todavía hay mucho por descubrir en el mundo animal, donde se continúan identificando nuevas especies. Esto queda demostrado en los recientes descubrimientos como la ‘araña camello’ y más de 100 nuevas especies halladas en una cadena montañosa submarina en Chile.

Sin embargo, no siempre es necesario viajar a lugares remotos o exóticos para hacer descubrimientos significativos. En la ciudad de Barcelona, en un lugar tan accesible como el parque de Collserola, el biólogo especializado en moscas Jorge Mederos, ha identificado una nueva especie de este insecto. La especie lleva el nombre científico de Dicranomyia collserolae, en honor al lugar en el que fue descubierta.

Esta nueva especie de mosca, coloquialmente conocida como mosca grúa, es un insecto volador pequeño y delgado, con patas alargadas, una característica que ha inspirado su apodo de ‘grúa’. Según Mederos, la mosca grúa es una especie endémica que se encuentra únicamente en el parque de Collserola, lo que significa que es un ejemplar exclusivo de esta área.

El hallazgo, que incluyó la identificación de diez ejemplares de la mosca grúa, fue realizado a finales de 2022. No obstante, Mederos decidió esperar hasta principios de este año para hacer público su descubrimiento, que sorprendentemente se encuentra tan cerca de los límites de la ciudad de Barcelona que parece imposible.

Desde el descubrimiento inicial, Mederos intensificó la búsqueda del insecto, pero a pesar de sus esfuerzos, no ha vuelto a verlo desde el 2022. La razón de este misterio podría radicar en el comportamiento de la mosca, que podría vivir bajo tierra en estado de larva y solo emergiera a la superficie una vez cada varios años.

Aunque puede parecer insignificante a primera vista, la desaparición de una mosca puede desencadenar una reacción en cadena en el ecosistema de la zona que habita. La mosca grúa es un importante polinizador, y su ausencia puede afectar a las plantas que dependen de ella para la reproducción. Sin la polinización, la planta también podría desaparecer, lo que a su vez puede afectar a otras especies que dependen de esa planta para su supervivencia.

Este descubrimiento pone de relieve la increíble biodiversidad que aún queda por descubrir y la importancia de cada organismo, por pequeño que sea, en el mantenimiento de la salud y equilibrio de los ecosistemas. También resalta la necesidad de continuar con los esfuerzos de investigación y conservación para proteger y preservar la rica diversidad de vida en nuestro planeta. Cada nueva especie descubierta es un recordatorio de la maravilla y la complejidad del mundo natural, y de nuestra responsabilidad de protegerlo y conservarlo para las generaciones futuras.