Alemania ampliará y modernizará su Marina mediante la construcción de un nuevo puerto militar en Emden, en la costa del mar del Norte. El proyecto forma parte de la nueva estrategia de defensa del país y busca reforzar las capacidades navales y logísticas ante una eventual crisis.
El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, ha señalado que la instalación será indispensable en caso de guerra. También ha destacado su utilidad para facilitar el paso por territorio alemán de cientos de miles de soldados aliados, junto con su material y medios de transporte, si se produjera una emergencia.
Una base de 750 hectáreas con capacidad para fragatas y dragaminas
Las nuevas instalaciones ocuparán una superficie de 750 hectáreas y dispondrán de atraques para siete fragatas, diez dragaminas y diez remolcadores. El puerto acogerá asimismo a un número de cuatro dígitos de militares y empleados civiles.
«La Marina regresa a Emden después de casi 30 años», ha celebrado Pistorius al anunciar la recuperación de esta ubicación estratégica, situada fuera del alcance de los misiles rusos de alcance medio.
El anuncio fue realizado en la estación de bombeo de Knock, en Rysumer Nacken, en la desembocadura del Ems. En el acto participaron el inspector de la Marina, el vicealmirante Wilhelm Tobias Abry; el presidente regional de Baja Sajonia, Olaf Lies; y el primer concejal de Emden, Horst Jahnke.
El objetivo es proteger el Atlántico Norte, en el área comprendida entre Noruega, Islandia y Gran Bretaña, frente a posibles interferencias de submarinos rusos.
Refuerzo de la infraestructura naval alemana
Hasta ahora, el único puerto naval alemán en el mar del Norte se encuentra en Wilhelmshaven, la mayor base militar del país, que cuenta con un arsenal naval y un centro logístico. Allí está destinada la Flotilla Operativa 2, integrada por fragatas, buques de suministros y petroleros de flota.
Además, Pistorius está reforzando las infraestructuras portuarias de Bremerhaven, que albergará el centro de despliegue Bremerhaven 31. Este espacio logístico militar estará destinado a suministros, combustible y estacionamiento de tanques, tropas y equipos, para lo que se han asignado 1.300 millones de euros.
Inversión de varios miles de millones
Pistorius y Lies, ambos socialdemócratas, han firmado una declaración de intenciones para el puerto de Emden. La iniciativa contempla una inversión de varios miles de millones de euros y prevé su apertura a comienzos de la próxima década.
«La Marina tiene que crecer y lo hará», ha afirmado el ministro de Defensa, quien considera que las nuevas instalaciones harán que la fuerza naval alemana sea «más flexible y ágil». Según Pistorius, el puerto elevará las capacidades operativas y hará que la Marina resulte más difícil de predecir.
Advertencias sobre una “guerra en la sombra”
El Ministerio de Defensa aborda estas inversiones con urgencia ante los informes que contemplan un posible ataque ruso contra un país de la OTAN antes de que termine la década.
Mientras Pistorius presentaba el proyecto de Emden, el jefe del Servicio Federal de Inteligencia alemán (BND), Martin Jäger, comparecía ante la comisión de control del Parlamento para alertar de una actitud cada vez más agresiva por parte de Moscú y de lo que describió como una «guerra en la sombra».
«Esta guerra no declarada no puede comprenderse en categorías militares o legales convencionales. No estamos en estado de defensa, pero seguimos siendo atacados», ha advertido Jäger ante los diputados. Como ejemplo, citó el intento de ataque en el aeropuerto de Leipzig durante el pasado verano.
El responsable del BND ha sostenido que los servicios rusos actúan de forma cada vez más agresiva dentro y contra Alemania, con un comportamiento «altamente profesionalizado y despiadado». También ha advertido de que el peligro de ataques rusos contra objetivos alemanes sigue siendo «real y presente».
Jäger ha defendido una «realineación del Servicio Federal de Inteligencia» para preparar al organismo ante el riesgo de un conflicto violento con Rusia. A su juicio, ningún otro país representa una amenaza tan directa, integral y concreta para Alemania.
Según el jefe de la inteligencia alemana, Rusia pretende debilitar el respaldo político europeo a Ucrania e impedir decisiones contrarias a Moscú en Berlín y otras capitales europeas. Por ello, ha instado a Alemania a prepararse ante posibles intentos de intimidación y nuevas interferencias.
