Manifiesto contra los prejuicios antitaurinos

Victorino Félix Zapatero Gómez: Tauromaquia como Arte en el Siglo XXI

El autor y ganadero jubilado, Victorino Félix Zapatero Gómez, originario de Toledo y quien se graduó de ingeniero en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, ha presentado su nuevo libro titulado ‘Meditaciones Taurómacas. Sobre la acreditación de la tauromaquia como arte‘. La obra, editada por Círculo Rojo, se divide en dos volúmenes y el segundo de ellos está embellecido con más de 700 fotografías. Zapatero Gómez sostiene que «la tauromaquia debe ser considerada como un arte» para su supervivencia en el siglo XXI.

La tauromaquia como un arte primigenio

La inspiración para el libro surgió de la necesidad de Zapatero Gómez de explicar la tauromaquia a su nuera, de origen turco, y asegurarle que «no somos una familia de bárbaros, incultos y sádicos». Al abordar el tema de la tauromaquia, el autor sostiene que la tauromaquia es un «antivalor» y que no está bien considerada en muchos círculos. Cuenta una anécdota sobre la niñera de su nieto, de origen kazajo, quien calificó a los toreros como valientes, pero también como asesinos, a pesar de no haber visto nunca una corrida de toros.

Para Zapatero Gómez, la tauromaquia se encuentra «entre las artes primigenias», las primeras expresiones artísticas vinculadas a la expresión de sentimientos. Sin embargo, también señala que «no todo lo que se hace en la tauromaquia es arte». La época de los toreros Joselito y Belmonte hace más de 100 años, marcó un cambio crucial en la tauromaquia, ya que «se empieza a dominar la embestida del animal en vez de torear a la defensiva».

El autor argumenta que defender la tauromaquia desde el punto de vista de la tradición es «nefasto», y prefiere enfocarla «en la relación de los humanos con los animales». Su libro desarrolla «el sistema estético de la tauromaquia», entendiendo a la estética como el estudio de la belleza y sus vínculos. Menciona el reglamento taurino, una característica única de la tauromaquia con «beneficios inmensos». Este reglamento «es un modelo a seguir para cualquier otro espectáculo de masas».

Zapatero Gómez también define los tres componentes que definen la «belleza táurica»: ética, estética y riesgo.

Además, el autor afirma que no todos los toreros son artistas. Un torero artista debe tener talentos especiales y una capacidad profesional. De lo contrario, por muy estético que sea su estilo, carecerá de sentido. Zapatero Gómez sostiene que un torero es consciente de que está creando arte cuando tiene sentimiento y se olvida de su cuerpo, cuando se gusta. «Cuando hay arte verdadero se nota».

La tauromaquia como patrimonio de España

Victorino Zapatero aborda los prejuicios que abundan en torno a la tauromaquia, como las acusaciones de «maltrato» o «tortura» del animal. También menciona «la manipulación política» que se hace de la tauromaquia, no por su calidad artística, sino por ser patrimonio de España. Cita ejemplos de Cataluña y los casos más recientes de México y Colombia.

Para Zapatero Gómez, identificar la tauromaquia con una ideología específica no tiene lógica. En una corrida de toros, el foco está en el torero y el toro, no en la multitud en el tendido. Ésta puede ser una mezcla de personas de diferentes estratos sociales y orientaciones políticas, lo que hace que la identificación ideológica sea absurda.

En ‘Meditaciones Taurómacas’, Zapatero elabora un manifiesto en el que argumenta que la tauromaquia puede servir como un referente frente a los muchos cambios negativos que se están produciendo en la sociedad actual. Argumenta que la tauromaquia puede ayudar a contrarrestar la pérdida del sentido de los ritos, la comprensión de nuestra relación con los animales, la pérdida de valores personales, la tendencia a ocultar todo lo relacionado con la muerte, el conformismo, la obsesión por la seguridad y el alejamiento del medio rural.

Por último, cuando se le pregunta a quién respeta más: un torero genial o un genio de la informática como Bill Gates, Zapatero Gómez no duda en responder que respeta más a un torero. Para él, en un mundo globalizado que tiende a uniformar los gustos y las costumbres, es fundamental conservar la tauromaquia.

Victorino Zapatero: Un autor con una pasión taurina de por vida

Zapatero Gómez se ha dedicado a la escritura durante toda su vida y admite que siempre ha estado escribiendo. Antes de ‘Meditaciones Taurómacas’, publicó un libro titulado ‘Una persona de espejo: Eugenio de Mora‘. En la obra, Zapatero Gómez relata su amistad con el torero Eugenio de Mora, con quien mantiene una relación muy cercana. La relación entre Zapatero y de Mora comenzó hace varios años cuando Zapatero y su hijo decidieron seguir al torero en sus viajes. Según Zapatero Gómez, rodearse de gente joven es una forma de detener el envejecimiento.