Farmacéuticos y pacientes presentan un Decálogo de los Derechos de los Pacientes en la Farmacia Comunitaria

El panorama de la atención sanitaria está cambiando a medida que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se esfuerza por garantizar que todos, en todas partes, tengan acceso a servicios sanitarios de calidad. Este año, la OMS conmemora el Día Mundial de la Salud con el lema ‘Mi salud, mi derecho’, un llamado a la concienciación sobre la importancia de los servicios de salud accesibles.

En el marco de esta celebración, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos y la Plataforma de Asociaciones de Pacientes (POP) han elaborado un imprescindible Decálogo de Derechos de los Pacientes en las Farmacias Comunitarias. Este documento recoge los puntos centrales de la legislación que garantizan los derechos fundamentales de los pacientes como beneficiarios de la prestación farmacéutica.

Este decálogo no sólo incluye los derechos de los ciudadanos asociados a la farmacia como establecimiento sanitario, sino también los servicios asistenciales que reciben de los farmacéuticos, que son profesionales de la salud. Resalta la importancia de la labor asistencial que se ofrece desde las farmacias comunitarias y el papel crucial que desempeñan los farmacéuticos en la entrega de estos servicios dentro del sistema sanitario para mejorar la salud y la calidad de vida de los ciudadanos.

Para Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, la Farmacia Comunitaria está respaldada por una sólida legislación que beneficia el servicio que reciben los ciudadanos. Esta normativa garantiza un acceso cercano, seguro y de calidad al medicamento, gracias a las 22.220 farmacias comunitarias y al consejo sanitario que ofrecen los más de 56.000 farmacéuticos que desarrollan su labor asistencial en las mismas.

Aguilar también destaca que esta legislación está facilitando la prestación de servicios farmacéuticos, un camino hacia una farmacia más asistencial y más social. Según Aguilar, esta evolución es una respuesta a la demanda de la sociedad, y refleja la estrecha relación de confianza que siempre ha existido entre el farmacéutico y el paciente, lo que a menudo sitúa a la farmacia comunitaria como el primer recurso al que acuden los pacientes cuando tienen un problema de salud o simplemente dudas.

Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), sostiene que es crucial que los ciudadanos y especialmente los pacientes crónicos conozcan sus derechos. Este decálogo acrecienta la visibilidad de estos derechos en el ámbito de la oficina de farmacia. Los farmacéuticos desempeñan un trabajo fundamental en la asistencia sanitaria, especialmente en lo que respecta al uso seguro del medicamento.

Cada día, 2,3 millones de ciudadanos son atendidos por alguno de los 56.502 farmacéuticos comunitarios en la red de farmacias española, que es la más numerosa y cercana de Europa, con 4,7 farmacias por cada 10.000 habitantes. De las 22.220 farmacias comunitarias, 4.400 de ellas se sitúan en poblaciones de menos de 5.000 habitantes y 864 de éstas en poblaciones que tienen incluso menos de 800 habitantes.

Las farmacias comunitarias de las diferentes autonomías ofrecen de media cinco servicios farmacéuticos asistenciales que van más allá de la dispensación, entre los que destacan servicios como los de dosificación personalizada, seguimiento y adherencia terapéutica, cribado para la detección de enfermedades como el VIH, el cáncer de colon o el de cérvix; y programas de deshabituación tabáquica, de intercambio de jeringuillas o de mantenimiento con metadona.