Desde 2018, la Comunidad de Madrid ha mantenido una posición de liderazgo en la economía española, un papel que históricamente había correspondido a Catalunya. Esta rivalidad no se limita al ámbito del fútbol, sino que se extiende a la economía. Según datos de 2022 del Instituto Nacional de Estadística (INE), Madrid representó el 19,4% del producto interior bruto (PIB) total, por encima del 19% de Catalunya. Este cambio se atribuye a un crecimiento más rápido en Madrid, lo que ha incrementado su peso en el conjunto.
La rivalidad económica entre Madrid y Catalunya no es un fenómeno reciente. De hecho, Madrid ya había superado a Catalunya en 2012, cuando representó el 18,9% del PIB total en comparación con el 18,8% de Catalunya. Aunque la tendencia cambió a favor de Madrid después de 2017, año del referéndum de independencia en Catalunya que fue declarado ilegal por el Tribunal Constitucional, el dominio de Madrid en la economía española se remonta a varios años atrás.
Las proyecciones económicas para ambos territorios son prometedoras. El Govern de Catalunya estima un crecimiento del 2,1% para el año en curso, lo que llevaría a Catalunya a alcanzar por primera vez los 300.000 millones de euros. Sin embargo, las predicciones para Madrid son aún más optimistas. Según el servicio de estudios de BBVA, se espera un crecimiento del 2,5% este año, y del 2,6% el próximo año.
En cuanto a la distribución de la riqueza, es decir, el PIB per cápita, Madrid se sitúa en 38.435 euros por habitante en 2022, superando a Catalunya, que se encuentra en cuarto lugar con 32.550 euros. La presencia de un gran número de sedes sociales y servicios centrales de grandes compañías en Madrid ha contribuido a este resultado, así como el llamado ‘efecto capitalidad’, que atrae a las personas y empresas a la capital del país.
Desde octubre de 2017, más de 5.700 sedes empresariales han abandonado Catalunya, resultando en una pérdida neta de unas 2.700. Madrid, en cambio, ha ganado 1.800 sedes, dado que casi 9.000 empresas han establecido su sede en la comunidad. Frente a esta situación, han surgido iniciativas para atraer de nuevo a las empresas que abandonaron Catalunya, y se han propuesto diversas medidas para fomentar su regreso, como la estabilidad política y la penalización de las empresas que no regresen.
A pesar de la pérdida de sedes empresariales, Catalunya ha visto el fortalecimiento de un ecosistema de startups, con más de 2.000 empresas tecnológicas e innovadoras. Además, alrededor de un centenar de centros de innovación y tecnológicos de multinacionales se han establecido en Catalunya. Un ejemplo reciente es la farmacéutica AstraZeneca, que ha ubicado su ‘hub’ europeo en Barcelona.
En resumen, tanto Madrid como Catalunya juegan un papel crucial en la economía española. Aunque Madrid ha superado a Catalunya en términos de PIB total y per cápita, Catalunya continúa siendo un importante centro de innovación y tecnología. Ambos territorios tienen perspectivas de crecimiento económico positivas para los próximos años.
