El turismo gastronómico se ha convertido en un elemento de atracción para muchas ciudades. Sin embargo, no todas pueden convertirse en destinos para los amantes de la gastronomía: se requiere de elementos distintos y un trabajo cuidado. Córdoba, una ciudad española situada en Andalucía, es una de las ciudades que posee estos elementos de forma natural. La ciudad tiene un enorme potencial para convertirse en un destino principal para el turismo gastronómico, pero requiere trabajar con estos elementos para alcanzar su máximo potencial.
El turismo gastronómico fue el tema central de la conversación que Benjamín Lana, periodista y director general de Vocento Gastronomía, tuvo este martes en Córdoba. Lana, impulsor de Madrid Fusión y uno de los grandes expertos nacionales, habló sobre este tema en el ciclo La Mirada Económica de ABC, celebrado en el centro cultural José Luis García Palacios, de la fundación Caja Rural del Sur.
Lana empezó su intervención, titulada ‘La gastronomía como herramienta de transformación en Córdoba’, con un resumen de cómo atraer a los visitantes que buscan una experiencia culinaria única. Según Lana, no se trata tanto de atraer a más turistas, sino a mejores turistas.
Los ingredientes para un destino gastronómico exitoso
Para atraer a estos ‘mejores turistas’, Lana sugiere utilizar varias estrategias, incluyendo la sostenibilidad, el marketing digital, la colaboración público-privada, los eventos y conferencias y, sobre todo, ofrecer experiencias auténticas y únicas. El destino debe ofrecer una experiencia completa, o «de 360 grados».
La buena noticia para Córdoba es que la ciudad ya tiene todos los ingredientes necesarios: historia y patrimonio, naturaleza y paisajes, experiencias culinarias únicas, productos singulares y cultura y espectáculos.
Según Lana, la clave es poner todos estos elementos a trabajar de manera simultánea. Este enfoque, que Lana llama «el círculo virtuoso de la gastronomía», comprende el turismo, la historia y cultura, los productos, la enología y el paisaje y naturaleza.
Para demostrar cómo estos ingredientes pueden funcionar juntos, Lana puso como ejemplo el caso de Copenhague. La capital danesa ha logrado convertirse en un centro de recepción de millones de personas, a pesar de no haber experimentado un cambio social relevante, gracias a la presencia de solo unos pocos restaurantes.
Sin embargo, a pesar de tener todos los atributos necesarios para ser un líder en gastronomía y un faro del turismo gastronómico, Córdoba aún necesita trabajar en su enfoque. Según Lana, la ciudad cuenta con la cocina y la materia prima necesarias, pero debe trabajar en estrechar la relación con el sector primario y con lo que sucede en la provincia.
Lana también citó el ejemplo de San Sebastián, su ciudad natal. Esta ciudad vasca, conocida por su cultura culinaria, logró construir la nueva cocina vasca, una versión actualizada de la cocina tradicional, gracias a una generación de cocineros innovadores.
La autenticidad es un factor fundamental en este proceso. Según Lana, en un mundo lleno de copias, la gastronomía debe buscar la verdad. «Queremos cosas auténticas», afirmó, y agregó que la autenticidad se puede buscar a través de la historia, el territorio, la identidad, la multiculturalidad y el producto, todo en un escenario global.
Potencial y retos en la gastronomía cordobesa
En cuanto a la posición de Córdoba en el escenario gastronómico global, Lana la calificó con un «bien alto», aunque no llegó al notable. Según Lana, Córdoba es una ciudad a la que se le puede exigir un sobresaliente, porque «tiene más singularidad y más fuerza y puede conseguir mucho más».
A pesar de su potencial, la gastronomía cordobesa aún enfrenta algunos retos. Según Lana, la ciudad es conocida por su gastronomía popular, a veces poco sofisticada, pero también tiene potencial para ser exquisita. Sin embargo, a la gastronomía cordobesa le falta visibilidad y una marca internacional, con la excepción de lo que representa Paco Morales y su restaurante Noor.
El restaurante Noor, que ya tiene tres estrellas Michelin, ha logrado destacar gracias a una propuesta basada en la calidad y en contar una historia única. Lana elogió el enfoque de Noor, preguntándose si se trata de tradición o ficción, y concluyó que lo importante es que funciona.
Lana sugiere que la gastronomía cordobesa debe apostar por la calidad, siguiendo el ejemplo de San Sebastián, que incluso tiene un instituto público dedicado a controlar la calidad de su pincho. En Córdoba, según Lana, se necesita una iniciativa similar para controlar la calidad de su tapeo.
Finalmente, Lana enfatizó la necesidad de un cambio de mentalidad en el sector gastronómico de Córdoba. Para Lana, la presencia de más restaurantes y emprendedores que innoven no debería ser vista como una competencia, sino como una oportunidad para impulsar el sector. «Si al de al lado le va bien, eso tira hacia arriba para todos», concluyó.
La conferencia concluyó con una sesión de preguntas y respuestas, moderada por la periodista Isabel Aguilar, responsable de Gurmé, el portal gastronómico de ABC en Andalucía.
