Fort, Laporta y Yuste en el palco de Montjuïc en primera fila; Soler, Puig, Macià y Camps, detrás, durante el Barça-Rayo.

Joan Laporta y el FC Barcelona: Un club en crisis interna

Joan Laporta, el presidente del FC Barcelona, se encuentra navegando por aguas turbulentas en su segunda etapa al mando del club, desde que tomó las riendas el 17 de marzo de 2021. Los desafíos a los que se enfrenta no solo se limitan a la difícil situación económica del club, ni al escándalo de la ISL, ni a la emergencia de una sólida oposición que amenaza su liderazgo con solo dos años restantes de su mandato. Estas son, sin duda, preocupaciones serias, pero el verdadero incendio que Laporta tiene que sofocar es el que se está gestando dentro de su propia junta directiva. En otras palabras, el fuego viene de dentro.

Turmoil en la junta directiva

El catalizador de esta bomba de tiempo, que amenaza la estabilidad del club y pone en peligro la gobernanza de Laporta, ha sido la aparición de misteriosas cartas anónimas dirigidas a periodistas de varios medios de comunicación. El contenido de estas misivas, de las cuales se sospecha que salieron de la misma junta directiva, ha causado consternación entre los directivos mencionados.

En una de estas cartas, se hace referencia a un «nuevo entorno» alrededor de Joan Laporta. Entre los mencionados están Joan Soler, miembro de la comisión deportiva, y Ángel Ruidalbas, a quien se señala como vicepresidente económico no oficial. Antonio Escudero, vicepresidente social, es acusado de comportamientos inapropiados, mientras que Xavi Puig, responsable del fútbol femenino, es descrito como un «fiestero» impopular entre las jugadoras del primer equipo del Barça.

Las acusaciones y las consecuencias

Otras acusaciones incluyen al asesor presidencial Enric Masip, a quien se le reprocha por supuestamente carecer de los conocimientos necesarios para su puesto y estar cobrando 300.000 euros al año. También se menciona a Ferran Olivé como parte de este «nuevo entorno».

Las acusaciones han llevado a una división clara y definida dentro de la junta. Xavi Puig, Joan Soler, Ángel Ruidalbas y Ferran Olivé han expresado su indignación a Laporta y amenazado con renunciar si no se lleva a cabo una investigación interna.

Por otro lado, los directivos Elena Fort, vicepresidenta institucional; Rafa Yuste, vicepresidente primero, y Josep Ignaci Macià, directivo responsable del área social, han sido convocados por Laporta para discutir la situación. Estos tres directivos han estado cerca de Laporta desde que los reclutó para la junta directiva en 2008 y se consideran fieles a él.

La cuestión económica

Más allá de las tensiones personales, la cuestión económica también juega un papel importante en este drama. Xavi Puig, Olivé, Joan Soler y Ruidalbas han sido algunos de los directivos que más dinero aportaron para la campaña electoral y para cubrir los costos de los avales, desembolsando más de 300.000 euros cada uno.

En contraste, se sabe que Yuste, Elena Fort y Macià han aportado muy poco o casi nada para poder ser directivos del FC Barcelona en esta segunda etapa.

Las tensiones internas y los desafíos externos están poniendo a prueba la capacidad de liderazgo de Laporta. La confianza y el respeto entre los miembros de la junta están en juego, y el espejo roto de la unidad del club puede ser difícil de recomponer. Al día de hoy, la junta directiva del FC Barcelona está claramente dividida en dos bandos.