Sabadell, uno de los bancos más influyentes de España, ha rechazado por segunda vez en cuatro años una oferta de compra por parte del BBVA. Esta decisión se ha basado en cinco factores clave: el precio, las contraprestaciones operativas y de gobernanza, las emociones, las formas y la oposición de las administraciones gubernamentales.
El precio ofrecido por BBVA fue considerado inadecuado por Sabadell. BBVA propuso un canje de acciones de 1 de BBVA por cada 4,83 del Sabadell, valorando así cada título del Sabadell en 2,25 euros, una prima del 30% según el cierre de 1,7375 euros del título del Sabadell del pasado 29 de abril. Sin embargo, tras una caída cercana al 10% en las acciones de BBVA desde el lanzamiento de la oferta, la valoración del Sabadell cayó a 1,83 euros. Desde el Sabadell, se insiste en que cualquier oferta que no valore las acciones por encima de 2,3 euros y que ofrezca una posibilidad de un pago en efectivo no debe ser considerada.
En términos de contraprestaciones operativas y de gobernanza, BBVA ofrecía mantener una doble sede operativa en Madrid y Sant Cugat del Vallès (Barcelona), así como tres consejeros y una vicepresidencia. Sin embargo, el Sabadell considera que la estrategia que ha trazado para los próximos años será más beneficiosa para sus accionistas y equipos que una integración en el BBVA.
En lo que respecta a las formas, la gestión de esta oferta de compra ha sorprendido al Sabadell. A pesar de las conversaciones existentes entre ambas instituciones y la buena relación entre los presidentes, la información que fluyó durante el fin de semana que aseguraba que BBVA podría hostilizar su oferta de compra en caso de no ser admitida, cerró cualquier posibilidad de aceptación por parte del Sabadell.
Las emociones también jugaron un papel fundamental. La resistencia interna y la presión de la sociedad civil catalana y alicantina ante la posible desaparición de la marca Sabadell del mapa bancario español fue un factor decisivo. El Sabadell, que ha logrado recuperarse en términos de resultados y valoración en los últimos años gracias a profundas reestructuraciones y un nuevo rumbo estratégico, vio amenazada esta trayectoria con la posible adquisición.
Además, tanto el gobierno central como los gobiernos de la Generalitat catalana y valenciana se opusieron a la adquisición. Desde Cataluña, existía la esperanza de que el Sabadell reinstalara su sede en Barcelona en los próximos años, y la adquisición por parte del BBVA hubiera frustrado este deseo. En Alicante, la presencia del Sabadell ha sido fundamental para apoyar al tejido industrial de la provincia.
Por último, ante la negativa del Sabadell, el BBVA podría decidir cuál será su próximo paso. A su favor, el Sabadell carece de un núcleo duro que pueda hacer frente a una oferta de compra hostil. Sin embargo, no se descarta que el presidente del Sabadell, Josep Oliu, pueda defenderse con energía renovada y sorprendente.
