En un paso audaz hacia la adopción de biocombustibles, Cepsa ha acelerado su compromiso con los biocombustibles al establecer una joint venture con Bio-Oils. La colaboración se ha materializado en la construcción de la mayor planta de biocombustibles de su tipo en el sur de Europa, ubicada en Huelva. Esta iniciativa respalda la transición de España hacia una economía con bajas emisiones de carbono y potencia la creación de empleo, con la previsión de generar alrededor de 2.000 empleos directos e indirectos.
La planta, cuya construcción ha comenzado con la colocación de la primera piedra en un evento celebrado recientemente, recibirá una inversión de hasta 1.200 millones de euros de la petrolera. La ubicación de la instalación será en Palos de la Frontera, adyacente al Parque Energético de La Rábida. Este emblemático evento fue presidido por la vicepresidenta del Gobierno, Teresa Ribera, y el presidente andaluz, Juanma Moreno.
La instalación permitirá duplicar la actual capacidad de producción de biocombustibles de segunda generación (2G) de Cepsa y Bio-Oils. Los biocombustibles 2G, fabricados a partir de residuos agrícolas y aceites de cocina usados, son clave para la descarbonización del transporte por tierra, mar y aire. Maarten Wetselaar, CEO de Cepsa, destacó que este proyecto es estratégico para España y Andalucía y aspira a convertirse en un referente europeo en el campo de las moléculas verdes.
Un factor crucial para la producción de biocombustibles a escala industrial es la disponibilidad de materias primas sostenibles, como los residuos agrícolas y los aceites de cocina usados. Esta es una responsabilidad que Apical, la empresa matriz de Bio-Oils, se ha comprometido a cumplir. Según Pratheepan Karunagan, director ejecutivo de Apical, la producción de combustibles sostenibles para la aviación se espera que se triplique en 2024 en comparación con las 1,5 toneladas producidas en 2023.
Se estima que la instalación producirá anualmente unas 500.000 toneladas de combustible sostenible de aviación (SAF) y diésel renovable, convirtiéndose en el segundo mayor complejo de combustibles renovables de Europa con una capacidad de producción total de un millón de toneladas al año.
Cepsa ha asegurado que la nueva planta de biocombustibles se construirá con un mínimo impacto ambiental. La compañía utilizará hidrógeno renovable y electricidad 100% renovable. Además, la instalación se diseñará con el objetivo de alcanzar cero emisiones netas a medio plazo y no consumirá agua dulce, sino aguas regeneradas.
Además, la nueva planta también producirá biogás, una materia prima fundamental para producir hidrógeno verde, uno de los elementos que ayudará a descarbonizar la industria. Este proyecto es un componente clave para el lanzamiento del ecosistema del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde.
Cepsa estima que los combustibles renovables desarrollados en el nuevo complejo de Huelva evitarán la emisión de tres millones de toneladas de CO2 anuales, equivalentes al 4% de las emisiones por carretera que se producen en España. La construcción de esta instalación implicará la construcción de hasta 590 kilómetros de tuberías y 1.400 kilómetros de cable.
