Calma House, una cadena de decoración para el hogar de Badalona, Barcelona, se encuentra en una posición para superar dos barreras importantes a medida que se acerca a su primera década de existencia. La primera barrera es la de generar 5 millones de euros en facturación, y la segunda es expandirse a Madrid. A pesar de los altos precios de alquiler y la dificultad de encontrar un local adecuado, la compañía está decidida a establecerse en la capital española, mientras sigue creciendo en su mercado local.
La estrategia de Calma House es operar en establecimientos más grandes y ubicados en calles más importantes. La empresa ha inaugurado su decimocuarto negocio, una tienda en el centro comercial La Illa, que considera tan crucial como la tienda que abrió en la Avenida Diagonal aproximadamente dos años atrás. «Es la segunda tienda de gran formato, que es hacia donde vemos que va el ‘retail’ del futuro», explican Carlos Cánovas, director financiero de Calma House, y sus dos cofundadoras, Clara Manchón, también directora creativa, y María Manchón, consejera delegada.
Calma House fue fundada hace diez años por las hermanas Manchón, hijas del matrimonio creador de la cadena Textura, una marca de textil para el hogar. Con su experiencia familiar y estudios en diseño de interiores y de producto, las hermanas Manchón vieron una oportunidad en el mercado para una marca de decoración de hogar más joven y accesible. Calma House comenzó con solo cinco tiendas centradas en cojines, pero ha crecido hasta convertirse en una cadena con 11 locales en funcionamiento, 50 empleados, una facturación de más de 4 millones de euros y varias nuevas líneas de negocio.
«Nuestra base es el textil, lo que hemos hecho es hacer ‘zoom’ en cada estancia, ver hasta donde podemos llegar con el textil y, cuando no podíamos ir más allá, innovar y pensar cosas nuevas», explican los directivos. Además del textil, Calma House ha introducido menaje para el hogar, una línea infantil, otra para mascotas y, más recientemente, algunos pequeños muebles e iluminación, una área en la que prevén un gran crecimiento.
Con estas innovaciones y las tres aperturas de tiendas ya realizadas o planeadas para este año, Calma House espera incrementar sus ingresos entre un 30% y un 40%. Las hermanas Manchón aseguran que, a pesar del complicado contexto económico, su objetivo es crecer de manera controlada, sin asumir deudas excesivas.
Además de su expansión física, Calma House está trabajando en reforzar sus otros dos canales de venta: internet, que representa el 10% de sus ingresos, y las ventas a otras empresas, como tiendas de decoración multimarca, distribuidores internacionales, restaurantes y estudios de decoración.
«Estamos en fase de consolidación. Los primeros cuatro años fueron años de no mirar resultados y de invertir, y los últimos cuatro han sido de consolidación», explican los directivos de Calma House. «Hemos estado con beneficios y ebitda positivo todos los años y estamos en fase de consolidar lo que tenemos y de ir pisando el acelerador poco a poco, con todo el respeto a un contexto complicado». Pese a los desafíos, como el aumento de los costos de flete, la compañía se muestra optimista ante un crecimiento en las ventas del 10% el año pasado.
