Control de cítricos en el puerto de Castelló, en una imagen de archivo.

La Comisión Europea (CE) ha adoptado una postura firme frente a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en respuesta a los intentos de Sudáfrica de eludir las regulaciones europeas en materia de controles fitosanitarios. Estos controles son necesarios para las importaciones de cítricos con el objetivo de prevenir la entrada de la mancha negra en Europa, una situación que podría devastar las plantaciones de naranjas y ha generado preocupación en los agricultores valencianos.

El Ejecutivo de Bruselas ha confirmado que la administración sudafricana, bajo la presión del influyente lobby Citrus Growers Association of Southern Africa (CGA), anunció su intención de iniciar consultas con la Comisión acerca de las medidas fitosanitarias implementadas para controlar esta plaga. Dichas medidas, reguladas por normativas sobre importaciones procedentes de terceros países, buscan bloquear la presencia de ‘Phyllosticta citricarpa‘, el hongo responsable de la mancha negra.

A pesar del crecimiento sostenido de los cítricos sudafricanos en los mercados europeos, impulsado en gran medida por un acuerdo comercial que reduce sus aranceles, Sudáfrica solicitó el pasado 15 de abril consultas en un nuevo caso de resolución de diferencias de la OMC contra la UE. Sudáfrica argumenta que las medidas adoptadas por la UE lesionan sus intereses.

No obstante, la Comisión Europea insiste en que sus medidas «son compatibles con las normas internacionales y son necesarias para evitar los importantes daños que estas plagas podrían causar a la salud vegetal y a nuestra economía agrícola en la UE».

De acuerdo con la Comisión Europea, «las regulaciones de importación de la UE se basan en evidencia científica y tienen como objetivo proteger a la UE de la mancha negra de los cítricos, causada por ‘Phyllosticta citricarpa‘, una plaga cuarentenaria y prioritaria para la UE, que no está presente en la UE pero sí en ciertas partes del continente africano (incluida Sudáfrica), América del Sur y Asia. La UE confía en la compatibilidad de estas medidas con la OMC y está dispuesta a explicarlas y defenderlas».

La situación actual ha llevado a la eurodiputada valenciana del Partido de los Socialistas Europeos (PSE), Inmaculada Rodríguez-Piñero, a afirmar que la consulta de Sudáfrica a la OMC sobre las actuaciones de la Comisión Europea para evitar la entrada de cítricos con mancha negra «van en la buena dirección y demuestran el compromiso de la Unión Europea con nuestros productores».

Rodríguez-Piñero subraya que la UE seguirá exigiendo un aumento de los controles y los requisitos de entrada de los cítricos sudafricanos, e incluso estudiará la posibilidad de suspender su entrada, si ello representa un riesgo para los cítricos producidos en la Unión.

Por otro lado, la UE detecta anualmente un elevado número de envíos de naranjas y limones, pero también de mandarinas y pomelos, procedentes de Sudáfrica, que están contaminados con la mancha negra de los cítricos. Durante las últimas tres temporadas de importaciones de cítricos procedentes de Sudáfrica (2021-2023), los Estados miembros de la UE interceptaron 43, 32 y 48 envíos contaminados, respectivamente.

La presencia de ‘Phyllosticta citricarpa‘ es un problema recurrente en los cítricos importados de Sudáfrica, y la razón por la que los cítricos sudafricanos están cubiertos por requisitos especiales de importación, junto con los cítricos de Argentina, Brasil, Uruguay y Zimbabwe. Si se analiza únicamente el impacto económico directo en caso de que esta plaga se establezca en la Unión Europa, se prevé un valor máximo de pérdidas de producción de 1.185,2 millones de euros, según la CE.

Por Daniel