Serbia 0 - Inglaterra 1: Bellingham y nada más

Inglaterra debuta en la Eurocopa con victoria y táctica desafiante

La selección inglesa de fútbol llegó a tierras alemanas con la intención de poner fin a una dolorosa sequía de 58 años sin un gran título internacional. La victoria en el primer partido de la Eurocopa es un paso en la dirección correcta, pero queda claro que hay mucho trabajo por delante para este equipo.

El técnico inglés planteó una formación inusual en el primer partido, con tres laterales derechos en el once inicial. Kyle Walker ocupó su puesto habitual, mientras que Kieran Trippier jugó en un rol invertido y Trent Alexander-Arnold se unió a Declan Rice en el doble pivote. Acompañándolos en la defensa, Marc Guéhi del Crystal Palace se alineó junto a John Stones. En el medio campo, Jude Bellingham asumió el papel de ’10’, con Phil Foden en la izquierda y Bukayo Saka en la derecha. Aunque este planteamiento táctico podría parecer caótico, había más organización de lo que parecía a simple vista. Sin embargo, la falta de contundencia ofensiva y jerarquía en el equipo es un área a mejorar.

Un comienzo con controversia en las gradas

El partido empezó con cierto grado de tensión. Los 6.000 aficionados serbios presentes en el estadio pitaron durante el himno inglés ‘God save the Queen’, un gesto que fue respondido con silencio por la mayoría inglesa (40.000 en la grada) y devuelto en los acordes del himno balcánico. Este tipo de comportamiento recuerda que, aunque el fútbol puede unir a la gente, también puede resaltar las diferencias culturales y la falta de respeto.

Uno de los puntos más destacados del partido fue el desempeño de Jude Bellingham, quien ha estado en excelente forma durante la última parte de la temporada con el Real Madrid. Afortunadamente para Inglaterra, parece haber recuperado energía y mostró un juego más ligero, dinámico y ágil.

La habilidad de Bellingham para llegar al área y su capacidad goleadora quedaron en evidencia cuando abrió el marcador en el minuto 13. Un pase de Walker a la carrera de Saka, cuyo centro fue desviado por la bota de Kostic, acabó en la frontal del área pequeña donde Bellingham logró enviar el balón a la red. Con este gol, Jude se convirtió en el tercer goleador inglés más joven (20 años y 352 días) en la historia de las Eurocopas, solo superado por Wayne Rooney y Michael Owen.

El gol de Bellingham es una muestra de su gran temporada en el Madrid. Inició la fase ofensiva desde el centro del campo y terminó con un gol llegando desde la segunda línea. La grada inglesa celebró con una versión a capela del ‘Hey, Jude’.

A pesar del dominio inglés, Serbia se mostró inofensiva en la primera mitad. Los delanteros Aleksandar Mitrovic y Sergej Milinkovic-Savic, ambos jugadores del Al-Hilal de Arabia Saudí, parecían tener dificultades para adaptarse al ritmo del partido.

Serbia muestra señales de vida en la segunda mitad

Serbia mostró signos de mejoría en la segunda mitad. Aunque su primer tiro a puerta no llegó hasta el minuto 82, por obra de Dusan Vlahovic, antes ya habían amenazado a la portería inglesa con un par de internadas por la banda izquierda. La defensa inglesa también tuvo que lidiar con el juego aéreo serbio, facilitado por las excentricidades del portero inglés Jordan Pickford, que parecía más concentrado en animar a la grada que en asegurarse de realizar una buena intervención.

Por parte de Inglaterra, Harry Kane tuvo un papel casi invisible durante el partido, con la excepción de un remate de cabeza en el minuto 78 que fue desviado por el portero serbio y luego repelido por el larguero. Aparte de unos minutos decentes de Saka y la primera mitad de Bellingham, el resto del equipo inglés estuvo por debajo de su mejor nivel. Sin duda, Inglaterra tendrá que mejorar su rendimiento si quiere tener alguna oportunidad de poner fin a su larga sequía de títulos.