«No entiendo cómo ha podido pegar dos tandas por la izquierda con esa clavícula partida»

El Torero Paco Ureña Desafía el Dolor y la Derrota

En una exhibición de coraje y fortaleza, Paco Ureña, el torero murciano, se enfrentó a la adversidad en la plaza. Después de recibir una fuerte voltereta de un toro tobillero de Jandilla, Ureña se encontró tendido en el suelo, completamente aturdido. Los espectadores en los tendidos quedaron mudos al ver la forma tan desafortunada en que cayó al suelo.

A pesar de su estado, Ureña hizo lo inimaginable. De manera inexplicable, volvió al ruedo, a pesar de su dolor y su visible deterioro. Los espectadores recuperaron la voz, gritando «¡Torero, torero!» en apoyo a su regreso. Ureña continuó toreando, afrontando el dolor como si sólo fuera «la paliza» que había recibido. Incluso mató al toro con una gran estocada.

Fractura y Valor

Desgraciadamente, Ureña no pudo celebrar su victoria en la plaza. Fue llevado directamente a la enfermería sin mover el brazo izquierdo. Allí, el cirujano jefe, don Máximo García Padrós, confirmó la gravedad de la situación. Ureña había sufrido una «fractura desplazada en el tercio medio de la clavícula izquierda, de pronóstico reservado», y fue trasladado al hospital para recibir atención.

Juan Diego, el apoderado de Ureña, compartió que el torero tenía una fractura abierta bastante desplazada en la clavícula izquierda. «Con toda seguridad, tienen que operar», dijo Diego. A pesar de la gravedad de la situación, Ureña, un torero conocido por su esfuerzo, valor y entrega, simboliza los valores de esta profesión. En una corrida en honor al maestro Chenel, Ureña fue el único de la terna que brindó al cielo.

Los toreros son conocidos por su resistencia y coraje, pero incluso para ellos, torear con una clavícula rota es un desafío extraordinario. Muchos se preguntan cómo pudo hacerlo. Diego admitió: «Pues no lo sé, y menos cómo le ha pegado dos tandas por la izquierda con esa clavícula partida. Yo tampoco me lo explico».

Diego recordó un incidente similar que le ocurrió a Ureña en Albacete, cuando sufrió el percance más grave de su carrera. «Desgraciadamente tengo en mente cómo pudo matar a un toro con ese percance y con ese dolor. Los médicos tampoco lo entendían ahí. Pero bueno, yo creo que todo es corazón, y la ilusión que tiene por ocupar el puesto que se merece en el toreo».

Corazón y valor, son las palabras que mejor describen a Ureña. A pesar del dolor y la adversidad, Ureña no se rindió. Continuó luchando, demostrando una vez más su amor y dedicación por el toreo. Es un testimonio de su fuerza, su coraje y su resistencia. Y aunque la recuperación será un proceso largo y doloroso, no hay duda de que Ureña continuará desafiando las probabilidades, como lo ha hecho durante toda su carrera.