La revolución de las energías renovables se ha convertido en una realidad palpable y contundente en todo el mundo. Según Ember, un grupo de expertos en energía global, el crecimiento de la energía solar y eólica ha llevado al mundo a superar el 30% de energía renovable sobre el total de la electricidad en 2023 por primera vez.
Este crecimiento es particularmente notable en la Unión Europea, que generó el 44% de su electricidad a partir de energías renovables el año pasado, superando con creces el promedio global. Se espera que para 2024, la UE supere el 50%.
Desde 2000, la participación de las energías limpias en la electricidad mundial ha aumentado de un 19% a más del 30%. El motor de este avance ha sido el incremento de la energía solar y eólica, que ha pasado de representar el 0.2% en 2000 a alcanzar un récord del 13.4% en 2023.
El aumento de la energía renovable ha tenido un impacto significativo en las emisiones globales de CO2. En 2023, las emisiones de CO2 correspondientes a la generación de energía alcanzaron un nuevo mínimo histórico, reduciéndose un 12% respecto a su máximo alcanzado en 2007.
La UE ha experimentado una expansión de la energía solar y eólica aún más rápida que el promedio mundial, alcanzando una cuota del 27% en 2023 y superando por primera vez la cuarta parte del total.
El portal Global Electricity Review proporciona la primera visión global del sistema energético mundial, basado en datos de cada país. Este balance se publica ahora junto con el primer conjunto mundial de datos abiertos sobre la generación de electricidad en 2023, que cubre 80 países, los cuales representan el 92% de la demanda mundial de electricidad.
«El futuro de las energías renovables ha llegado», dijo Dave Jones, director de conocimientos globales de Ember. «La energía solar en particular se está acelerando más rápido de lo que nadie creía posible», añade.
La energía solar ha experimentado el mayor crecimiento de todas las fuentes renovables, añadiendo más del doble de nueva generación de electricidad que el carbón en 2023. La energía solar mantuvo su posición como la fuente de electricidad de más rápido crecimiento en el planeta por 19º año consecutivo.
En 2023, Grecia tenía la segunda mayor proporción de energía solar del mundo (19%), seguida de Hungría (18%) y Países Bajos (17%).
Este rápido crecimiento de la energía solar y eólica ha llevado al mundo a un punto de inflexión en el que la generación de combustibles fósiles comienza a disminuir a nivel global.
El estudio afirma que el crecimiento esperado para la electricidad renovable indica que está a punto de comenzar una reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del sector energético. De hecho, Ember asegura que, para este mismo año 2024, las emisiones producidas por los combustibles fósiles podrían bajar en un 2%.
La electricidad limpia ya ha ayudado a frenar el crecimiento de los combustibles fósiles en casi dos tercios en los últimos diez años. Como resultado, la mitad de las economías del mundo ya dejaron atrás hace cinco años su pico máximo de energía fósil.
«La disminución de las emisiones del sector energético es ya inevitable», continuó Jones. “Pero el ritmo de caída de las emisiones depende de cuán rápida sea la revolución de las energías renovables”.
En la conferencia sobre cambio climático COP28 de la ONU en diciembre, los líderes mundiales alcanzaron un acuerdo histórico para triplicar la capacidad mundial de energías renovables para 2030.
Christiana Figueres, ex secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, ha declarado respecto a esta situación: «Las tecnologías obsoletas del siglo pasado ya no pueden competir con las innovaciones exponenciales y las curvas de costes decrecientes de las energías renovables».
Bruce Douglas, director general de la Global Renewables Alliance, subraya que «la era de las energías renovables ha llegado».
