Nico Williams e Iñaki Williams son símbolos de una época, no solo del Athletic Club, sino también de Euskadi y de toda España. Son hijos de la inmigración africana y su sangre vasca corre con el linaje de los Goikoetxea, Dani y Sarabia, de aquella última y lejana generación bilbaína que alzó una Copa del Rey en 1984. El Athletic Club ha tenido seis intentos fallidos desde entonces, pero no se rinde.
El último intento se dio el pasado jueves cuando el Athletic Club aplastó al Atlético de Madrid con un contundente 3-0. Este triunfo dio a los leones la oportunidad de intentar una vez más levantar la copa, esta vez contra el Mallorca de el ‘Vasco’ Aguirre el 6 de abril.
El primer gol del partido fue una colaboración entre Nico e Iñaki, con Nico enviando un preciso pase a Iñaki, quien convertía con maestría. El segundo gol también fue de los hermanos Williams, pero esta vez fue Iñaki quien asistió a Nico. Estos dos goles se sumaron al que Berenguer había anotado en el Metropolitano en la ida. Guruzeta selló la goleada en la segunda mitad.
A pesar de la ausencia de Griezmann, el Atlético de Madrid no pudo resistirse al poderío del Athletic Club. Los rojiblancos no encontraron la forma de protegerse de los embates de los hermanos Williams. La legendaria solidez defensiva que caracterizó al equipo de Simeone parece ser cosa del pasado. Un magistral Ernesto Valverde supo sacar provecho de la situación, ante la mayor asistencia de la historia de San Mamés, con 52.061 espectadores.
Desafortunadamente, la previa al partido estuvo marcada por disturbios provocados por un pequeño grupo de violentos dentro de la gran afición del Athletic. Estos individuos forzaron a miembros de la Ertzaintza a refugiarse en el estadio y agredieron a aficionados atléticos, algunos de los cuales sufrieron heridas graves.
En el campo, el Athletic Club demostró que su reciente mal partido contra el Betis fue un incidente aislado. El equipo respondió con concentración y eficacia al empuje inicial del Atlético de Madrid. A los 13 minutos, el Athletic Club consiguió su primer gol gracias a Iñaki Williams. Oblak, portero del Atlético, no pudo hacer nada para evitar el gol.
El Atlético de Madrid intentó reaccionar, pero el Athletic Club se mostró sólido e inamovible. Solo un disparo alto de Correa pareció hacer temblar al equipo vasco. Sin embargo, antes del final de la primera mitad, Nico Williams anotó el segundo gol del partido, dejando al Athletic Club con los dos pies en la final.
Simeone realizó tres cambios en la segunda mitad, introduciendo a Memphis, Reinildo y Barrios, pero fue en vano. El Athletic Club tenía el control total del partido y lo confirmó con el tercer gol, marcado por Guruzeta tras un deficiente despeje de Oblak. Este gol marcó el final del partido, con el Athletic Club ya pensando en la final contra el Mallorca. Además, Arabia Saudí ya les guarda sitio para la próxima Supercopa.
Ficha técnica:
3 – Athletic Club: Agirrezabala; De Marcos (Yeray, m.89), Vivian, Paredes, Lekue; Galarreta (Dani García, m.68), Vesga; Iñaki Williams (Berenguer, m.80), Sancet (Unai Gómez, m.80), Nico Williams; y Guruzeta (Raúl García, m.89).
0 – Atlético de Madrid: Oblak; Nahuel Molina (Barrios,m.54), Savic, Witsel, Hermoso (Reinildo, m.54), Lino (Riquelme, m.72); Llorente, Koke (Saúl, m.65), De Paul; Correa (Memphis, m.54) y Morata.
Goles: 1-0, m.13: Iñaki Williams. 2-0, m.42: Nico Williams. 3-0, m,61: Guruzeta.
Árbitro: Juan Martínez Munuera (Comité Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a los locales Galarreta (m.40), Muniain (estando en el banquillo, m.47), Lekue (m.66), De Marcos (m.74), y al visitante Hermoso (m.28).
