La gigante tecnológica, Apple, se encuentra en el punto de mira de la Comisión Europea debido a presuntas violaciones de la Ley de Mercados Digitales (DMA en inglés) de la Unión Europea. Estas infracciones están relacionadas con la imposibilidad de los desarrolladores de aplicaciones para dirigir a los consumidores hacia ofertas y contenidos alternativos a un menor costo. Esta es una conclusión «preliminar» tras un análisis que ha llevado a la Comisión a abrir otro procedimiento de incumplimiento contra Apple.
El Comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, afirmó que tras un análisis inicial, existen motivos para creer que las restricciones impuestas por Apple en su AppStore podrían estar infringiendo la DMA. Según Breton, la gigante tecnológica está limitando el libre direccionamiento de consumidores hacia ofertas alternativas, una práctica que es crucial para reducir la dependencia de los desarrolladores de aplicaciones de las tiendas de aplicaciones de guardianes.
Analizando las condiciones impuestas por Apple
A la luz de estas acusaciones, la Comisión Europea ha detectado que Apple tiene actualmente tres conjuntos de condiciones comerciales con las cuales rige su relación con los desarrolladores de aplicaciones, incluidas las normas de dirección de la App Store. El análisis preliminar de la Comisión sugiere que ninguna de estas condiciones permite a los desarrolladores de aplicaciones dirigir libremente a sus clientes hacia canales de distribución alternativos.
De acuerdo con la Comisión, Apple solo permite la orientación a través de ‘enlaces’, lo que significa que los desarrolladores de aplicaciones pueden incluir un enlace en su aplicación que redirija al cliente a una página web en la que pueda celebrar un contrato. Sin embargo, este proceso está sujeto a varias restricciones que impone Apple, que impiden a los desarrolladores de aplicaciones comunicarse, promover ofertas y celebrar contratos a través del canal de distribución de su elección.
Además, Apple puede cobrar un canon por facilitar a través de la AppStore la captación inicial de un nuevo cliente por parte de los desarrolladores, pero los cánones cobrados por Apple van más allá de lo estrictamente necesario para dicha remuneración, ya que la empresa cobra a los desarrolladores una tasa por cada compra de bienes o servicios digitales que un usuario realiza en los siete días siguientes a la salida de la aplicación.
Potenciales sanciones y nuevas investigaciones
La Comisión Europea ha remitido a Apple sus conclusiones preliminares, lo que no prejuzga el resultado de la investigación en curso. Si la Comisión confirma sus conclusiones preliminares, tendrá un plazo de doce meses para tomar una decisión que podría resultar en una sanción de hasta el 10% del volumen de negocios mundial total de Apple. Esta sanción podría alcanzar el 20% en caso de infracción reiterada y hasta podría obligar a la empresa a vender una parte de ella o prohibirle la adquisición de servicios adicionales si hay un incumplimiento sistemático.
Además, la Comisión también ha anunciado la apertura de una tercera investigación por incumplimiento sobre las nuevas condiciones contractuales que Apple impone a los desarrolladores para acceder a algunas de las nuevas funciones que permite la DMA. Esta investigación se centrará especialmente en la tasa de 0,5 euros por aplicación instalada para los desarrolladores de tiendas de aplicaciones de terceros, los pasos que los usuarios tienen que completar para instalar aplicaciones de apps alternativas y los requisitos de elegibilidad para desarrolladores relacionados con la capacidad de ofrecer tiendas de aplicaciones alternativas o distribuir directamente aplicaciones desde la web en iPhones.
La Vicepresidenta Ejecutiva y Responsable de Competencia, Margrethe Vestager, afirmó que la Comisión está decidida a utilizar todas las herramientas disponibles en la DMA para abrir oportunidades reales a los innovadores y a los consumidores, independientemente del derecho de defensa de Apple.
