En un país como España, la expectativa de los trabajadores por cuenta ajena se ve ampliada cada mes con la llegada de su paga. La norma general es que este pago se realiza a finales de mes, aunque la fecha exacta puede variar dependiendo de la política de cada jefe o empresa en cuanto al ingreso de ese dinero a sus trabajadores.
El sistema de remuneración en España, aunque se basa en un esquema de 12 meses, en la práctica, los trabajadores suelen recibir 14 pagas: las 12 mensuales y dos extras. Estas se distribuyen en verano y Navidad, proporcionando un aumento en el ingreso durante estos períodos festivos. Sin embargo, hay variaciones a esta norma. Algunos trabajadores pueden recibir pagas extra adicionales, como las de beneficios o paga de objetivos, que suelen recibir en marzo. Por otro lado, algunos trabajadores solo reciben 12 pagos, debido a que tienen las dos pagas extra prorrateadas, es decir, divididas entre los 12 meses y sumadas a la paga mensual.
No obstante, esta estructura de pago no se limita solo a los trabajadores en activo. Los pensionistas, como extrabajadores, también reciben 14 pagas de su ‘jefe’ – el Estado. Sin embargo, no todos los pensionistas comparten esta feliz expectativa. Algunos jubilados se ven privados de este dinero extra, creando una desigualdad en la distribución de las pagas de las pensiones.
Esta desigualdad se debe a que las pensiones derivadas de accidente de trabajo y enfermedad profesional se prorratean en 12 mensualidades al año. Esto significa que sus beneficiarios no reciben la paga adicional tanto en verano como en Navidad, que sí es recibida por el resto de los pensionistas.
No es que a los afectados les pille por sorpresa: esta situación se repite año tras año. Al final, los afectados cobran la misma cantidad, independientemente de si la cantidad anual que les corresponde se prorratea en 12 o en 14 pagas, que es lo habitual. Aunque se trata del mismo dinero, la forma de distribución puede tener un impacto significativo en la percepción de los beneficiarios.
La alegría que se pinta en la cara de aquellos que saben que van a recibir una inyección extra de dinero a finales de noviembre, no aparece en el rostro de aquellos que saben que no tienen ‘aguinaldo’ del Estado. La falta de un pago adicional puede ser una decepción para aquellos que dependen de estas pagas para cubrir los gastos adicionales que suelen surgir durante las festividades.
En resumen, la estructura de pago en España presenta una diversidad de prácticas, tanto para los trabajadores en activo como para los pensionistas. Mientras que la mayoría de los trabajadores y pensionistas reciben 14 pagas al año, hay un grupo de pensionistas que se ve privado de las pagas extra debido a la naturaleza de su pensión. Aunque la cantidad total de dinero recibido a lo largo del año puede ser la misma, la forma en que se distribuye puede tener un impacto significativo en la percepción de los beneficiarios.
