Carlos Alcaraz, el número 2 del mundo y actual campeón de Indian Wells, tuvo una dulce venganza este martes al vencer al húngaro Fábián Marozsán, clasificándose así para los cuartos de final del primer Masters 1.000 de la temporada. Dando una exhibición de su habilidad y tenacidad, Alcaraz demostró por qué es uno de los mejores tenistas del mundo.
La revancha duró 75 minutos, con un Alcaraz implacable y voraz que el año pasado había tenido una derrota inesperada ante Marozsán en la tercera ronda del Masters 1.000 de Roma. En aquel entonces, Marozsán era el número 135 del mundo, pero Alcaraz, que ya se encontraba en la cima de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), no permitió que la historia se repitiera.
Bajo el sol del mediodía en Indian Wells, Alcaraz logró superar a Marozsán para alcanzar los cuartos de final por tercera vez consecutiva en este torneo. Su próximo rival será el ganador del partido de octavos entre el alemán Alexander Zverev y el australiano Álex de Miñaur.
Con su victoria sobre Marozsán, Alcaraz alcanzó su victoria número 50 en los Masters 1.000, con un impresionante récord de 50-16 y cuatro títulos. Sólo Rafa Nadal tiene un mejor balance antes de cumplir 21 años.
El partido comenzó con Alcaraz mostrándose dominante desde el principio. Después de una exhibición fantástica en la tercera ronda ante Felix Auger-Aliassime, el español quería marcar territorio desde el inicio, como si quisiera deshacerse de cualquier fantasma de su derrota en Roma.
Marozsán, sin embargo, demostró ser un rival digno al principio. Sólido y disciplinado, el húngaro mantuvo a Alcaraz a raya durante los primeros juegos. Pero Alcaraz, conocido por su paciencia y perseverancia, esperó el momento preciso y rompió el saque de Marozsán con un 4-3 a su favor.
Una vez abierto el camino, Alcaraz se lanzó en tromba, dejando a Marozsán sin argumentos. El español cerró el set con otro ‘break’, gracias a un revés paralelo cuando Marozsán subía a la red. A partir de ahí, Alcaraz empezó a mostrar su famosa dejada y sus cambios de ritmo, castigando a Marozsán aún más.
Con un 3-2 y 0-40 a su favor, Alcaraz dio la estocada final. Una vez más, Marozsán salvó dos bolas de ‘break’, pero no pudo resistir la tercera, perdiendo el servicio con una derecha paralela de Alcaraz.
El único momento en que Alcaraz pareció en apuros fue cuando Marozsán tuvo un 15-40 a su favor. Sin embargo, Alcaraz no se dejó intimidar y mantuvo su saque con gran solidez. Además, regaló un golpe de derecha paralela a casi 170 kilómetros por hora que hizo temblar la pista central de Indian Wells.
Finalmente, Alcaraz cerró el partido con su servicio, sin perder el saque en todo el encuentro, y se plantó una vez más en los cuartos de final de Indian Wells. Con esta victoria, Alcaraz demuestra que está listo para enfrentar cualquier desafío que se le presente en el camino hacia el título.
